Mercados

Mucho “jugo” por exprimir en mercados
de capitales

Los inversionistas lentamente harán a un lado el “ruido” que generan las noticias geopolíticas y los datos económicos mixtos: BlackRock
Antonio Sandoval
01 abril 2014 21:32 Última actualización 02 abril 2014 5:5
Piso de remates en la BMV. (Cuartoscuro/Archivo)

Bolsas del mundo

CIUDAD DE MÉXICO.- El “año de la naranja” sigue vigente pese al negativo primer trimestre de 2014, debido a que aún queda “jugo” por exprimirse en los mercados de capitales, según el concepto de Russ Koesterich, jefe global de estrategias de inversión en BlackRock.

Claramente existen mayor volatilidad y valoraciones más apretadas en los mercados de capitales, pero en un horizonte de 3 a 6 meses las oportunidades seguirán, .

Para Jorge Rovira, subdirector de BlackRock México, aun cuando las acciones ya no están “baratas” en promedio, las ganancias de capital pueden continuar debido a un escenario de menores tasas de interés, baja inflación y una economía global que mejora gradualmente.

Existen oportunidades interesantes en los mercados internacionales, especialmente en las plazas emergentes; pero es indispensable ser selectivo.

En ese sentido, la volatilidad que experimenta el índice de la Bolsa Mexicana, es un síntoma del sell-off que afecta a las bolsas emergentes en general, pero el impacto en México puede ser mayor debido a:

-Mayor apertura de los mercados de capitales Mexicanos a flujos internacionales.

-El crecimiento de la economía mexicana ha venido moderándose y aun cuando se espera que crezca entre 3.0 y 3.4 por ciento durante el año, existen “vientos en contra” como los efectos que la reforma fiscal (aumento de impuestos) pueda tener sobre la economía en el corto plazo.

-El banco central tiene menos espacio de maniobra para utilizar el estímulo monetario.

-La incertidumbre respecto a una pronta recuperación de la economía de Estados Unidos y su evidente desaceleración durante los primeros meses del año, afectan de sobremanera la percepción de riesgo de los inversionistas respecto a México y tienen a su vez un impacto real sobre la economía vía las exportaciones.

-La velocidad de implementación de las reformas y los efectos que tengan éstas sobre la productividad de México están por verse.

-En términos de valoración, y a pesar que la bolsa ha venido corrigiendo a la baja desde el año pasado, México no es un mercado relativamente “barato” respecto a sus pares emergentes de Asia y Latinoamérica, por ejemplo.

Actualmente, la valoración de México está en torno a su promedio de valoración histórico.

Sin embargo, los mercados de renta fija cuentan una historia más alentadora para México. El spread entre la tasa de la deuda soberana de México a 10 años y el Tesoro americano al mismo plazo se redujo durante el primer trimestre; el precio del CDS a 5 años de México continúa cayendo a niveles de 86 puntos base después de haber alcanzado las 110 unidades (mayor que Brasil) en la segunda mitad de
2013.

Sobre la bipolaridad bursátil que se registró en el priemr trimestre del año, Jorge Rovira explica: “la bipolaridad bursátil es una enfermedad característica de nuestros tiempos. De hecho, es un efecto secundario de la sobredosis de medicina monetaria. Recordemos que los balances de los principales bancos centrales del mundo han aumentado en casi 6 billones de dólares (seis trillones de dólares en inglés) en los últimos cinco años.

Esta acumulación de activos genera como contrapartida un “tsunami” de liquidez para los mercados de capitales. Dicho fenómeno sin precedentes afecta, indiscutiblemente, el precio de los activos financieros y distorsiona las decisiones de inversión de sus participantes”.

En otras palabras, los participantes del mercado toman hoy decisiones de inversión que en condiciones normales, no necesariamente tomarían. Estas distorsiones generan equilibrios más volátiles y sujetos a las decisiones de política monetaria, entre otras cosas.

La bipolaridad es un síntoma de los mercados que no podemos eliminar, pero sí podemos prepararnos para enfrentarlo.
S&P500 cerró en máximo histórico

En éste contexto bursátil, Wall Street inició el segundo trimestre del año a tambor batiente, con ganancias importantes en el caso del índice Nasdaq y Dow Jones, mientras que el S&P500 se colocó en un nivel máximo histórico.