Mercados

MiFID amenaza ruptura del mercado global si no hay acuerdo con la UE

La Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros, conocida por sus siglas en inglés como MiFID, busca introducir un mercado único y un régimen regulatorio común para los servicios financieros en los 28 estados miembros de la Unión Europea.
Bloomberg
07 agosto 2017 10:35 Última actualización 07 agosto 2017 12:41
La rentabilidad móvil de cinco años de las acciones globales superó a la deuda pública estos últimos tres meses.

La rentabilidad móvil de cinco años de las acciones globales superó a la deuda pública estos últimos tres meses.

La negociación de acciones de primer nivel y billones de dólares en derivados podría verse desbaratada por una reforma reguladora de la Unión Europea llamada comúnmente MiFID II, a menos que el bloque actúe rápidamente para dar a las empresas financieras plena libertad para realizar transacciones en los mercados extranjeros.

La Comisión Europea, la rama ejecutiva de la Unión Europea, está por determinar si las reglas de países como Estados Unidos, Suiza y Singapur son tan duras como las que comenzarán a aplicarse en Europa el 3 de enero del próximo año.

La Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros, conocida por sus siglas en inglés como MiFID, (Markets in Financial Instruments Directive), estimó que sin estas decisiones de equivalencia, MiFID II podría interrumpir las negociaciones en las plataformas de esos países, fracturando los mercados mundiales y potencialmente elevando los costos.

"Si se interpretara de forma demasiado rígida, o no se logra una equivalencia, tendríamos una forma de nacionalismo financiero por parte de la UE", dijo en una entrevista Tim Cant, abogado de Ashurst en Londres, sobre el probable efecto en los mercados bursátiles. "Es un poco como convertir a Europa en una fortaleza y retroceder dos o tres décadas de globalización".


Los esfuerzos de última hora para evitar una turbulencia en los mercados muestran las consecuencias globales de la actualización de la directiva relativa a los mercados de instrumentos financieros de la UE, una amplia revisión de las normas de supervisión financiera que busca aumentar la protección a los inversionistas y la transparencia en acciones, bonos, derivados y materias primas. También subraya las dificultades que los reguladores de todo el mundo enfrentan para alinear sus respuestas a la crisis financiera de 2008.

"Todavía hay mucho por hacer" antes del 3 de enero, dijo Tilman Lueder, jefe de la unidad de mercados de valores de la Comisión Europea, durante una conferencia de ejecutivos bursátiles europeos celebrada en junio. "El mayor reto entre ahora y fin de año es cómo tratar con nuestros socios internacionales" en materia de acciones y derivados, agregó.

La Comisión Europea está trabajando para adoptar las decisiones pertinentes para fin de año, según un funcionario de la comisión. La ley ha estado en la agenda por más de tres años.

COMPENSACIÓN DE DERIVADOS


Llegar a un acuerdo sobre la equivalencia de reglas nunca ha sido una tarea simple o rápida. La comisión pasó cerca de cuatro año conversado con la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés) para obtener un acuerdo sobre una cuestión aparte, la compensación de derivados.

El proceso de equivalencia de la UE también está en el centro de atención porque jugará un papel en determinar qué acceso al mercado único tendrán las empresas basadas en el Reino Unido después de la salida del país de la unión, un proceso conocido como Brexit.

La pérdida de equivalencia podría trastocar los años de alcance para operaciones transfronterizas que disfrutaron las empresas y obligar a los operadores mundiales de valores a reinventar los flujos de trabajo, reorganizarse internamente o instalarse en el extranjero para tareas tan simples como comprar una participación de una empresa estadounidense.

Muchas grandes compañías tienen acciones que cotizan en bolsas alrededor del mundo, pero las nuevas normas establecen que si un título se negocia en una plataforma regulada por la Unión Europea, las empresas de inversión de la UE deben hacer todas sus transacciones allí.

Los lugares fuera del bloque sólo pueden utilizarse si las reglas del país de origen se consideran equivalentes. Por lo tanto, sin una regulación de equivalencia, las negociaciones podrían tener que realizarse fuera de las plataformas de la UE, incluso si la mayor parte de la actividad ocurre en el bloque.