Mercados

Mala semana para los metales; cobre y aluminio retroceden cerca del 2%

Los contratos de los metales cayeron el jueves a mínimos de cinco meses después de que la reunión mensual de política monetaria del Banco Central Europeo no logró inspirar confianza sobre las perspectivas de crecimiento, avivando temores sobre la demanda de metales.
Redacción
03 octubre 2014 13:52 Última actualización 03 octubre 2014 13:53
[Bloomberg]  Glencore tendría que  vender los activos en su mina de cobre Las Bambas en Perú.  

[Bloomberg]  Glencore tendría que  vender los activos en su mina de cobre Las Bambas en Perú.

Los precios del cobre y el aluminio recuperaron terreno al cierre de operaciones después de tocar mínimos de cinco meses en la sesión previa.

Sin embargo, al final de la semana los contratos cayeron cerca de un 2 por ciento en medio de las preocupaciones de los inversionistas que siguen preocupados por un débil crecimiento en Europa, la firmeza del dólar y la débil demanda en China, el principal comprador de metales.

El contrato del cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME) subió 0.64 por ciento, a 6 mil 642 dólares por tonelada, luego de perder 1.2 por ciento en la sesión anterior cuando tocó mínimos de cinco meses de 6 mil 600 dólares.

En lo que va del año, los precios del metal que han bajado casi un 10 por ciento, cerraron la semana con mermas de 1.2 por ciento.

Entre otros metales, el níquel se recuperó en un 3.28 por ciento, a 16 mil 550 dólares por tonelada, mientras que el aluminio subió un 1.22 por ciento, a mil 912 dólares, pero registró pérdidas de más de un 2 por ciento en la semana, su cuarta caída semanal consecutiva.

En tanto que el zinc subió 0.62 por ciento, a 2 mil 266 dólares, el plomo bajó 0.10 por ciento, a 2 mil 078 dólares, y el estaño cerró estable a 20 mil 350 dólares.

Datos publicados este viernes mostraron que los empleadores estadounidenses aumentaron las contrataciones en septiembre y que la tasa de desempleo tocó mínimos de seis años, lo que podría alentar expectativas de que la Reserva Federal eleve las tasas de interés a mediados del 2015 o incluso antes, e impulsaban el alza del dólar a máximos en cuatro años.

Los inversionistas también recibieron noticias mixtas de la zona euro.

Las ventas minoristas del bloque subieron más de lo esperado en agosto, aunque los nuevos pedidos del sector empresarial en septiembre fueron los más débiles en casi un año.