Mercados

¿La operación de la década? No es buen augurio para emergentes

Detrás de las mayores alzas de los mercados emergentes desde 2009 hay señales de mal augurio de que el auge está a punto de chocar contra una pared.
Bloomberg
03 abril 2016 20:48 Última actualización 04 abril 2016 5:0
Imagen de archivo inversionista rezando en China. (Reuters)

Imagen de archivo inversionista rezando en China. (Reuters)

El aumento del 13 por ciento que registraron las acciones el mes pasado estuvo acompañado por el volumen de operaciones más bajo de los últimos cinco años en los mercados con las alzas más importantes y por las ganancias más bajas de las empresas en seis años. En el mercado de divisas, las monedas reflejan el movimiento de los precios del petróleo más que nunca desde 2012, lo que indica que son vulnerables a una nueva debilidad de las materias primas.

Todo esto pone de relieve la fragilidad de una recuperación impulsada por una entrada de capitales de inversores de 37 mil millones de dólares en marzo, más que en cualquier otro mes desde junio de 2014. Firmas de postura bajista como Barclays y UBS dicen que esto se contradice con la caída de las exportaciones y la contracción de la manufactura en las economías en desarrollo, al tiempo que es improbable que persistan las fuerzas que impulsan el alza –una Reserva Federal proclive a una política blanda, la estabilidad de la economía china y el aumento del precio del petróleo-.

“El panorama macro para los mercados emergentes no ha cambiado demasiado desde enero”, señaló Yerlan Syzdykov, gestor de bonos de mercados emergentes en Londres para Pioneer Investment Management, cuyo fondo superó al 98 por ciento de sus pares en los últimos tres años. “La desaceleración económica en los mercados emergentes continuará hasta 2018”.

Después de perder la cuarta parte de su valor desde 2012, las acciones, las monedas y los bonos de los mercados emergentes se recuperaron de forma espectacular. En marzo, se sumó a las acciones de los mayores países en desarrollo alrededor de 1.8 billones de dólares en valor de mercado, el mayor salto de registros que se remontan a 2007.

El Índice MSCI Emerging Markets subió 22 por ciento desde el nivel más bajo en siete años registrado en enero, el doble del aumento de la referencia para las acciones de economías avanzadas. Los bonos en moneda local rindieron 8.3 por ciento en marzo, más que nunca desde 2009.

MEJORES PERSPECTIVAS

Algunos de los vientos en contra han mermado, al menos por ahora. En febrero, el precio del petróleo trepó 46 por ciento desde el nivel más bajo en trece años. China redobló los esfuerzos para sostener el crecimiento y se han atemperado las expectativas de que la Fed eleve las tasas de interés, en tanto esta semana la presidenta Janet Yellen dijo que las autoridades deberían “avanzar con cautela”.

Conforme el dólar pierde terreno, el rendimiento promedio de 6.5 por ciento sobre la deuda de mercados emergentes en moneda local comenzó a atraer apuestas en un mundo en el que alrededor de 8 billones de dólares de deuda mundial de los gobiernos ofrecen tasas inferiores a cero.

“Dejar de ser malo en realidad es algo muy bueno para una clase de activos que era muy negativa”, dijo en Bloomberg Television el 28 de marzo Pablo Goldberg, que colabora en la administración de10 mil millones de dólares de deuda de mercados emergentes en BlackRock, en Nueva York.

“Uno empieza a tener un piso un poquito mejor para las monedas de mercados emergentes y también para las materias primas”.
Goldberg adoptó una postura alcista respecto de la deuda de mercados emergentes en febrero, el mismo mes en que Research Affiliates, sub-asesora de Pacific Investmente Management, dijera que los activos de países en desarrollo podían ser “la operación de la década”.