Mercados


Inversionista en evolución

El perfil va evolucionando en el tiempo y varía conforme el avance de nuestra experiencia en inversiones, edad y objetivos prestablecidos.
Alberto Herrera, Director de Producto de GBMfondos
04 abril 2017 21:57 Última actualización 05 abril 2017 5:0
millennials ahorro

millennials ahorro (Especial)

La teoría de la “perspectiva” de Daniel Kahneman, premio nobel de economía, y Amos Tverskyo, indica que la gente da menor importancia a decisiones que dependen de una probabilidad en resultados, en comparación con las que se obtienen con relativa seguridad, es decir, la actitud que tomamos entre nuestra expectativa sobre pérdidas y ganancias es guía fundamental en las decisiones.

En las inversiones, esto se ilustra con las decisiones que son influencia por la aversión al riesgo, y por ello se mantienen recursos por mucho tiempo en instrumentos tradicionales y/o en efectivo, siendo que existen otros valores en horizontes de tiempo similar que han registrado mejor desempeño, es decir, se premia la aversión a la pérdida sobre la expectativa de ganancia.

De ahí, la importancia del denominado perfil del inversionista, como primer paso del proceso de inversión, permitiendo con el mismo, valorar la personalidad financiera, experiencia, conocimiento y actitud hacia el riesgo con respecto a los recursos que desea invertir para un fin particular.

El perfil va evolucionando en el tiempo y varía conforme el avance de nuestra experiencia en inversiones, edad y objetivos prestablecidos, es decir, en determinadas decisiones de inversión necesitamos implícitamente incorporar el perfilamiento del uso del dinero adicional a lo personal como resultado de un aprendizaje.

Por ejemplo, si un objetivo determinado es la inversión para la etapa de vida del retiro, resulta imprescindible considerar participar en instrumentos con la mayor perspectiva de rentabilidad en horizontes de largo plazo, tal y como estadísticamente lo han demostrado los títulos accionarios de las empresas listadas en los mercados de capitales.

Por lo anterior, la dinámica en la evolución del perfilamiento se convierte en un elemento esencial que entre más sea orientado al objetivo y se controle el factor humano de las emociones, favorece a la congruencia entre él con las expectativas del inversionista.

Lo anterior se puede observar con los denominados robo-advisors, destacados por su forma de incorporar necesidades y requerimientos del inversionista al momento de determinar su perfil de manera más objetiva que subjetiva, bajo elementos adicionales a la simple tolerancia al riesgo.

Es así, que invertir es un proceso integral donde la claridad entre lo que se encuentra bajo nuestro control como el perfil de inversión nos permite tomar ventaja de lo que nunca estará en nuestras manos como el evolucionar de los mercados.