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Inflación en zona euro será menor en 2016 y 2017: BCE

El BCE espera ahora una inflación de 1 por ciento el próximo año, menos que el 1.1 por ciento que había pronosticado en septiembre, y espera que los precios suban un 1.6 por ciento en 2017, también algo menos que el 1.7 por ciento que había anticipado. La previsión de inflación para este año se mantuvo en 0.1 por ciento.
Agencias
03 diciembre 2015 8:40 Última actualización 03 diciembre 2015 8:46
BCE

(Bloomberg)

FRANKFURT.- El Banco Central Europeo recortó sus pronósticos de inflación para 2016 y 2017, pero mantuvo sus previsiones de crecimiento en general sin cambios respecto a lo que anticipaba en septiembre.

La baja de las previsiones de inflación apoya nuevas medidas de estímulo monetario, que incluyen un recorte de la tasa de depósitos y una extensión de un programa de compra de activos, para ayudar a que la inflación vuelva hacia el objetivo del BCE de algo menos de un 2 por ciento.

Años de incumplimientos de ese objetivo inflacionario han amenazado la credibilidad del BCE y su presidente, Mario Draghi, dijo recientemente que si las nuevas proyecciones no se cumplen, el banco hará todo lo posible para devolver la inflación a su meta.


El BCE espera ahora una inflación de 1 por ciento el próximo año, menos que el 1.1 por ciento que había pronosticado en septiembre, y espera que los precios suban un 1.6 por ciento en 2017, también algo menos que el 1.7 por ciento que había anticipado. La previsión de inflación para este año se mantuvo sin cambios en 0.1 por ciento.

Asimismo, Mario Draghi anunció que el BCE que extenderá su programa de compra de deuda hasta el 2017 y ampliará el tipo de activos de deuda que podrá comprar.

Este programa, llamado 'QE', fue lanzado el pasado mes de marzo y se extenderá hasta marzo de 2017, informó Draghi. Esto supone que el BCE inyectará en la economía un mínimo de mil 500 millones de euros y ampliará además sus compras a otros tipos de deuda.

Previamente el BCE ya había anunciado su decisión de rebajar del -0.2 por ciento al -0.3 por ciento la tasa de depósitos con la que remunera el dinero a los bancos, pero decidió mantener su principal tasa en 0.05 por ciento, su mínimo histórico.

La decisión de rebajar la tasa de depósitos, que se aplica a los bancos que depositan su exceso de liquidez en el BCE durante 24 horas, tiene el objetivo de incitarles a prestar más a los particulares y a relanzar la economía europea.