Mercados

5 gráficas que explican por qué China está golpeando a los mercados

Otra vez China. El país asiático es nuevamente el epicentro de la turbulencia financiera internacional. En cinco gráficas te explicamos por qué tantas economías del mundo dependen ahora de este gigante.
Eleazar Rodríguez
07 enero 2016 21:16 Última actualización 08 enero 2016 8:53
Banco Central de China

Banco Central de China. (Reuters)

Nuevamente China fue el epicentro de la turbulencia financiera internacional. Luego de que el jueves por la mañana se anunciara la suspensión de las operaciones bursátiles, los inversionistas vieron esta situación como una muy mala noticia. Y es que lejos de ser un factor meramente financiero, la percepción fue que la situación económica del país no es del todo positiva como lo plantean las autoridades.

Los últimos 20 años China aprovechó su potencial productivo y pasó de ser un productor de mercancías con elevados márgenes de valor agregado a ser uno de los principales jugadores a nivel mundial en todos los ámbitos, ya que sus tasas de crecimiento fueron apoyadas por una elevada demanda de materias primas, energéticos y alimentos.

Por si fuera poco, esta nación se convirtió en uno de los principales receptores de inversión a nivel mundial, tanto directa como de cartera, lo que la llevó a acumular el mayor monto de reservas internacionales a nivel mundial. Aunque también se consolidó como uno de los mayores inversionistas tanto en economías desarrolladas como emergentes.

En pocas palabras, el nivel de interacción que consolidó China a nivel mundial ya es un factor de preocupación para los inversionistas. Una reducción o aumento en su tasa de crecimiento económico significa una contracción o una expansión de la basta red de economías que dependen de este gigante y que se explica en las siguientes cinco gráficas.

1. China, la segunda economía del mundo


El apoyarse en una economía basada en la manufactura con el atractivo del uso intensivo de la mano de obra china, no sólo le permitió ingresar a los mercados de las principales economías del mundo, sino también a los mercados emergentes por los bajos precios de sus mercancías.

Esto le permitió captar importantes montos de inversión extranjera directa de la mano de una estricta intervención gubernamental que tenían como propósito impulsar un sector empresarial chino.

El resultado: años de crecimiento a tasas de dos dígitos que lo llevó a pasar de la novena posición en 1995 a ser la segunda economía a nivel mundial en los últimos cinco años.

2. Mercados financieros chinos, sólo superados por EU


Las tasas de crecimiento de la economía, un bajo nivel de inflación y costos del dinero relativamente estables, además de una férrea defensa oficial del yuan, le permitió a China ser un receptor importante de recursos financieros, lo que llevó a sus principales indicadores bursátiles a una burbuja de máximos históricos.

Sin embargo, en la medida que se fueron deteriorando las condiciones económicas y los inversionistas consideraron que la intervención del banco central no era algo positivo para los rendimientos financieros, se tuvo una liquidación de activos financieros chinos, que afectó no sólo al SSE, sino que se extendió a nivel mundial.


3. Blindaje con las mayores reservas del mundo


Una importante captación de inversión extranjera directa, los flujos de capitales a los mercados financieros chinos y los elevados superávits en la balanza comercial le permitieron a China alcanzar una acumulación de reservas internacionales no vista por alguna nación emergente o desarrollada.

Al cierre de 2015 el gigante asiático reportó un saldo de reservas internacionales de tres billones 330 mil millones de dólares, casi una tercera parte de los cuales está invertida en deuda estadounidense. Su máximo histórico llegó a los tres billones 993 mil millones de dólares.


4. Yuan, la segunda moneda más negociada de los emergentes


Los importantes flujos de comercio internacional que reporta China colocan al yuan como una de las principales monedas de intercambio comercial, oficialmente reconocida por el FMI en diciembre de 2015 al incluirla en su canasta de divisas de libre uso para transacciones y acumulación a nivel internacional.

Esto le permitió ser una de las monedas más negociadas en los mercados financieros internacionales, sólo superada por el peso de México en términos de volumen. Sin embargo, el que el gobierno chino y no el mercado sea el que determine los niveles de ajuste (devaluación) que necesita su moneda hacen del yuan una moneda riesgosa.


5. China, el principal consumidor de materias primas


El impresionante ritmo de crecimiento de la economía china fue apoyado por una importante demanda de materias primas.

China es uno de los principales productores de commodities, aunque su producción interna resultó insuficiente para apuntalar la expansión de su planta industrial.

Para cubrirla, fue necesario recurrir a naciones –principalmente emergentes-, lo que no sólo elevó los volúmenes de producción de materias primas, sino que también llevó los precios a máximos históricos.

En la medida que fue desacelerándose la demanda de mercancías chinas se redujo la demanda de materias primas, pero la oferta continúa siendo alta, lo que está castigando los precios.