Mercados

Petroprecios, en picada; Brent cierra en mínimos en 16 meses

El barril de crudo Brent cerró la jornada del lunes en 102.60 dólares, en medio de las preocupaciones por la posibilidad de que una escalada del conflicto entre Ucrania y Rusia pueda llevar a nuevas sanciones, impactando en la demanda energética más que en la oferta.
Guadalupe Hernández
02 septiembre 2014 8:30 Última actualización 02 septiembre 2014 14:51
[Bloomberg] El WTI se cotizaba en 96.72 dólares. La canasta de la OPEP finalizó el lunes en 114.36 unidades.

[Bloomberg] El WTI se cotizaba en 96.72 dólares. La canasta de la OPEP finalizó el lunes en 114.36 unidades.

Los precios del crudo Brent cerraron cotizaciones en su precio más bajo en 16 meses, mientras que el WTI de Nueva York toco su nivel más bajo desde enero, presionados por datos económicos desalentadores de Europa y China y las perspectivas de que vuelvan al mercado suministros del Mar del Norte.

Los futuros del crudo también cedían ante el avance del dólar, que ganaba un 0.26 por ciento ante una cesta de divisas.

El contrato del crudo Brent para entrega en octubre baja 2.45 por ciento o 2.4 por ciento para cotizarse en 100.34 dólares por barril en el International Exchange Futures (ICE) con sede en Londres, su nivel más bajo desde el primero de mayo de 2013.

El fuerte descenso del Brent se produjo a última hora de la tarde, pues durante el día se había cotizado durante la jornada en la banda de los 102 dólares.

En tanto que los futuros del petróleo WTI que se negocia en la Bolsa Mercantil de Nueva York cedió 3.08 dólares o 3.2 por ciento desde el cierre del viernes, a 92.98 dólares por barril, su cierre más bajo desde el 14 de enero.

Los mercados estadounidenses no abrieron el lunes por el feriado del Día del Trabajo.

El crecimiento manufacturero de la zona euro se moderó en agosto más de lo que se había pensado inicialmente, mientras que la expansión en el sector fabril chino bajó el mes pasado al mínimo en tres meses, aumentando los temores por la demanda de petróleo.

También había preocupación por la posibilidad de que una escalada del conflicto entre Ucrania y Rusia pueda llevar a nuevas sanciones, impactando en la demanda energética más que en la oferta.

Al mismo tiempo, pese a los problemas para reiniciar el yacimiento Buzzard de Gran Bretaña y el deterioro en la situación de Libia, seguía habiendo abundantes suministros.