Mercados

¿Que factores deberían influenciar la decisión
de Yellen de la Fed?

Las presiones inflacionarias, los riesgos de una contracción económica y el mercado laboral son los tres factores que han sido particularmente prominentes en 2016.
Bloomberg
24 agosto 2016 13:19 Última actualización 24 agosto 2016 14:56
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(Bloomberg)

En diciembre, las autoridades de la Reserva Federal de Estados Unidos señalaron que planeaban elevar las tasas de interés en un cuarto de punto porcentual cada tres meses durante los próximos tres años.

Ese marco de trabajo ya se desordenó, dejando a los inversores y al público general con dudas acerca de cómo la Fed planea manejar la economía.

Cuando la presidenta de la Fed, Janet Yellen, hable el próximo viernes en la conferencia anual de la Fed de Kansas City en Jackson Hole, tendrá que ofrecer un plan mucho más duradero y convincente.

Podría empezar por repudiar la idea de que los futuros movimientos de las tasas de interés seguirán algún tipo de cronograma. En un entorno económico que cambia constantemente, la Fed no puede comprometerse a actuar en base a un calendario preestablecido.

El haber sugerido lo contrario ha dañado la credibilidad de la Fed en los mercados y, no menos importante, en el Congreso.

La práctica de la Fed de dar a conocer públicamente las proyecciones oficiales sobre las variaciones de las tasas cada tres meses no ayuda en este sentido. Yellen debería descartar la idea de que estas proyecciones son relevantes de alguna forma para la evolución de la política actual.


Si no pasa por un tema de calendario, entonces, ¿qué debería influenciar las decisiones de la Fed? No basta con decir que las autoridades considerarán una amplia gama de indicadores económicos.

En su lugar, Yellen debe identificar algunos factores importantes. Veo tres que han sido particularmente prominentes en 2016: las presiones inflacionarias, los riesgos de una contracción económica y el mercado laboral.

La inflación se mantiene por debajo del objetivo del 2 por ciento de la Fed, y así ha sido por más de cuatro años. Las actas de la reunión de julio para la formulación de políticas del banco central sugieren que el personal de la Fed espera que la inflación siga bajo el 2 por ciento hasta el año 2018 – una situación que difícilmente justifica un alza de tasas.

Los riesgos de una baja son especialmente importantes en un momento en que la Fed, cuyas tasas ya se encuentran cercanas a cero, posee una capacidad limitada para mitigar nuevas perturbaciones adversas.

La mejor respuesta es mantener las tasas bajas ahora, para que la economía sea lo más resistente posible cuando se presenten nuevas alteraciones.

La situación del mercado laboral es más difícil de analizar. La tasa de desempleo, la medida tradicional de la Fed sobre la inactividad del mercado laboral, ha estado estancada en torno al 5 por ciento durante casi un año. Ese tipo de estabilidad – cercana a mínimos históricos –normalmente sugeriría que la economía está cerca del pleno empleo, punto en el que la inflación tiende a convertirse en un problema.

Sin embargo, a pesar del envejecimiento de la población, los empleos no agrícolas han seguido creciendo a un ritmo de 200.000 al mes y la participación en la fuerza laboral ha aumentado en los últimos doce meses – todo esto indica que el mercado laboral tiene espacio para mejorar. ¿Por qué no dejar que lo haga mediante la postergación del aumento de tasas?

En vista de estos tres factores, la decisión de la Fed de mantener las tasas bajas en 2016 tiene mucho sentido. Yellen debería explicar esta conexión y enfatizar que es probable que tales indicadores sigan siendo prioridad en la toma de decisiones del banco central por los próximos dos años.

Cuando era presidente de la Fed, Ben Bernanke, utilizó sus discursos en Jackson Hole tanto de 2010 como de 2012 para describir las líneas generales del probable futuro curso de la política monetaria de Estados Unidos. Estos discursos proporcionaron una útil orientación para el público – y para el Comité Federal de Mercado Abierto que está encargado de la política monetaria de la Fed (en cual participé).

Espero que Yellen ofrezca ese tipo de orientación esta semana.