Mercados

Fannie Mae y Freddie Mac se desploman; parecen tener los días contados

Las acciones de las agencias hipotecarias retroceden más de 40 por ciento en las últimas dos sesiones en el mercado de Nueva York, por la probabilidad de ser desmanteladas. 
Efraín H. Mariano
12 marzo 2014 11:7 Última actualización 12 marzo 2014 12:16
[Bloomberg] Freddie Mac fue rescatada junto a su rival Fannie Mae en 2008.  

[Bloomberg] Freddie Mac fue rescatada junto a su rival Fannie Mae en 2008.

CIUDAD DE MÉXICO.-Las acciones de las Fannie Mae y Freddie Mac se desploman por segunda jornada consecutiva en el mercado de Nueva York, desestimuladas por las expectativas de que líderes del Comité de la Banca del Senado de Estados Unidos presentarán un borrador que planteará reformar el sistema de financiación hipotecario, que incluiría el desmantelamiento de ambas compañías.

Los valores de Fannie Mae se desploman 17 por ciento a 3.33 dólares en el mercado de Nueva York, después de desplomarse 31 por ciento en la sesión previa. A pesar de la caída aún están 22 centavos arriba en lo que va del año.

Las acciones de Freddie Mac retroceden 18 por ciento a 3.54 dólares, luego de derrumbarse 27 por ciento en la jornada de ayer. Sus valores preferenciales también retroceden, con una merma de 7 por ciento.


La medida bipartidista, una asignatura pendiente de la administración del gobierno de Barack Obama, podría remplazar a las dos mayores firmas hipotecarias con un bonos de seguro gubernamental, que serían efectivos sólo cuando el capital privado sufrió pérdidas de al menos el 10 por ciento, según adelantaron el presidente del Comité de la Banca del Senado, Tim Johnson y el senador Mike Crapo.

Otra de las líneas principales de esta nueva reforma será otorgar al sector privado un papel aún mayor y que sea responsable de asumir las pérdidas futuras.

Las nuevas medidas se presentarán en los próximos días y se tramitarán en el Congreso estadounidense a lo largo de este año.

Lo difícil de la situación será conseguir un modelo hipotecario que permita, por un lado, que las rentas más bajas puedan hacerse con una vivienda a un precio razonable y, por otro, que no repercuta en la estabilidad económica del país.

Ambas firmas se crearon para dar financiación a los compradores de viviendas con menos recursos del país y actualmente garantizan el 60 por ciento de las hipotecas concedidas en Estados Unidos.