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Exlíder de Morgan Stanley busca que Wall Street ame al bitcoin

El expresidente ejecutivo de Morgan Stanley, John Mack, quien ahora es inversionista inicial en Omega Uno, está seguro que ésta "va a ser transformadora, ya que beneficia a todo el ecosistema, abaratando y facilitando el acceso a los cripto-activos". 
Metthew Leising | tBloomberg
14 julio 2017 10:9 Última actualización 14 julio 2017 10:9
bitcoin

bitcoin (Bloomberg)

El Temible Pirata Roberts nunca iba poder convencer a Wall Street de amar a bitcoin. John Mack tal vez sí.

Roberts era el alter ego bravucón de Ross Ulbricht, fundador del multimillonario bazar en línea Silk Road que está cumpliendo una condena a cadena perpetua por permitir a los clientes usar bitcoin para comprar drogas, herramientas de hacking e identificación falsa. Ulbricht fue el rostro ominoso inicial de la criptomoneda y nadie en Wall Street quería tocarla.

Lo que los inversores ya no pueden ignorar son los increíbles aumentos de precio: casi 150 por ciento solo este año para bitcoin. Sin embargo, persiste el problema de cómo comprar y vender activos digitales y mantener felices a los departamentos de cumplimiento normativo.

Aquí es donde entra Mack, el expresidente ejecutivo de Morgan Stanley.

Es un inversionista inicial en Omega Uno, una empresa emergente que proyecta actuar como una agencia de corretaje para los administradores de activos y los inversionistas institucionales que quieren tener cripto-activos como bitcoin y ether pero no quieren chocar con las normas de conocer al cliente y las regulaciones en contra del lavado de dinero.

Mack se cuenta entre algunos patrocinadores privados de Venture One, el único inversor en Omega One actualmente.

"Vengo observando e invirtiendo en el mercado de criptomonedas en los últimos años, y como sociedad de cartera de Venture One, considero que Omega One es un próximo paso importante en el surgimiento de esta nueva economía", dijo Mack en una declaración por correo electrónico.

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"Creemos que Omega One va a ser transformadora, ya que beneficia a todo el ecosistema, abaratando y facilitando el acceso a los cripto-activos".

 

John Mack

La necesidad de que una empresa de confianza actúe como intermediaria entre los mundos de Wall Street y las monedas digitales es una indicación de los padecimientos cada vez mayores que enfrentan estos nuevos mercados.

Bitcoin siempre ha sido extremadamente volátil --cayó cerca de 20 por ciento desde que el mes pasado subió hasta un récord-- un rasgo compartido por ether y otras monedas digitales.

Más de la mitad de las computadoras que conforman la red bitcoin están ubicadas en China, lo cual confiere a un país una influencia desmesurada en el mercado global y genera cautela en los inversionistas de renombre.

Y un historial de presuntos robos y ataques de piratería en los últimos años han hecho vacilar la confianza en las medidas de seguridad empleadas por algunas bolsas de activos digitales.

La incertidumbre entre los inversores conservadores respecto de las criptomonedas es útil a la estrategia de Omega One, según Alex Gordon-Brander, director de tecnología de la compañía.

"Somos el puente entre los mercados de capital tradicionales y los cripto-mercados", dijo en una entrevista.

Creemos que Omega One va a ser transformadora, ya que beneficia a todo el ecosistema, abaratando y facilitando el acceso a los cripto-activos

"Proporcionaremos todo, desde intermediación financiera en el balance general hasta una contraparte de confianza".

En los últimos dos años, Wall Street se ha sentido cautivado por la perspectiva de aplicar la tecnología de cadena de bloques para ahorrar a los bancos miles de millones de dólares al año en operaciones administrativas y reducir los tiempos de liquidación.

La cadena de bloques, un tipo de software que combina el cálculo distribuido y la criptografía para que bitcoin y ether sean posibles, es, en un sentido básico, una base de datos compartida sin una autoridad central que la supervise.

Más que una cadena de bloques, empero, Gordon-Brander dijo que Omega One tiene como objetivo convencer al mundo financiero de que las criptomonedas deben ser vistas como una nueva clase de activos.

Ya empiezan a verse algunos signos. Tanto Fidelity Investments como USAA permiten a los clientes acceder a sus saldos en bitcoin o ether a través de sus cuentas si están vinculados a la bolsa digital Coinbase. Este es el año en que las actitudes cambiarán, dijo Gordon-Brander.

Estamos viendo los primeros signos de la adopción institucional de los cripto-mercados

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