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¿Existen datos confiables sobre el crecimiento económico?

World Economics hizo una investigación de cuán ciertas pueden ser las estadísticas de crecimiento económica con las que inversores y funcionarios 'navegan'. El Índice de Calidad de Datos, lanzado el mes pasado por la firma, muestra qué tan voluble es el PIB.
Bloomberg 
05 enero 2016 18:3 Última actualización 05 enero 2016 19:22
China

El PIB per cápita resulta clave para la diferenciación de las economías desarrolladas. (Bloomberg) 

Las estadísticas referidas al crecimiento económico son imperfectas en el mejor de los casos, sin embargo, inversores y funcionarios ponen su confianza en ellas.

Para demostrar cuán inciertos pueden ser los números, la firma de investigaciones World Economics, con sede en Londres, se dispuso a clasificar 154 países según la confiabilidad de sus estadísticas acerca del producto interno bruto.

“Sin datos precisos y confiables, se pueden adoptar malas decisiones y las consecuencias podrían ser graves”, escribió por correo electrónico el máximo responsable Ed Jones. “Muchos observadores leen las cifras que se informan y creen que son exactas sin lugar a duda” porque son emitidas por el gobierno.


El Índice de Calidad de Datos, que se lanzó el mes pasado, tiene como principio que la gente tome conciencia de que el PIB adquiere diferentes significados según los países, incluso cuando se los está comparando todo el tiempo.

El índice se calcula a partir de cinco criterios: * el año base utilizado; * el método internacional que se empleó para la elaboración de PIB (cuanto más reciente, mejor); * la dimensión de la economía informal, que nunca está plenamente representada; * el PIB per cápita, como sustituto de cuánto pueden gastar los estados en reunir datos y medir la actividad económica; * la corrupción, según la medición de Transparency International.

Los países reciben diferentes calificaciones por cada entrada, siendo 100 el mejor puntaje total posible. Otros dos criterios – la dimensión del gobierno y la del sector financiero – se van a incluir en el 2016 para calcular el índice.

No es de sorprenderse que las economías más pobres graviten hacia los puestos inferiores.

Tómese el efecto del año base. Se trata de un cálculo utilizado para excluir los cambios de precios cuando se mide el valor total de la producción económica. Sin embargo, si el año base no se actualiza con regularidad, entonces se pueden perder las variaciones que sufren los precios de las mercaderías y los nuevos sectores, tales como Internet o los teléfonos móviles, podrían quedar subrepresentados en los datos del PIB.

Muchas economías en desarrollo utilizan años de referencia fijos, obsoletos y producen datos que no reflejan cómo se ha ido transformando la economía con el tiempo. Alterar el año base puede tener un drástico efecto: cuando Nigeria actualizó el suyo en el 2014, la dimensión estimada de la economía para el 2013 aumentó un 89 por ciento, según Bloomberg Intelligence.

En contraste, la mayoría de las naciones ricas actualizan periódicamente el año base que emplean, lo que requiere mucho más trabajo y considerables recursos.

El PIB per cápita resulta clave para la diferenciación de las economías desarrolladas, y ha impulsado a Suiza al primer lugar, seguida por los Estados Unidos. Los puntajes variables sobre corrupción también entran en juego, poniendo a Finlandia, por ejemplo, por delante de Francia.

En Asia, Hong Kong y Singapur están entre los 10 primeros a nivel mundial, mientras que las estadísticas de Myanmar son las menos dignas de confianza, ocupan el puesto 142.

World Economics clasifica a India y China, de cuyas cifras referidas al PIB se desconfía, tanto que algunos economistas suelen observar otros datos para determinar el pulso de sus economías, en los puestos 53 y 63, respectivamente.

En base a los índices de los gerentes de ventas de la propia firma de investigación, el crecimiento de la India está en línea con los guarismos oficiales, dijo Jones. “Por el contrario, nuestro Índice de China muestra niveles mucho más apagados respecto del crecimiento en la región, casi la mitad de lo que sugieren los datos oficiales”.