Mercados

Estímulos del BCE ayudan
a las empresas, pero...
¡de EU!

La deuda denominada en dólares representa un mayor costo para empresas norteamericanas, por lo que optan por emitir bonos en euros.
Bloomberg
19 noviembre 2015 21:22 Última actualización 20 noviembre 2015 5:0
Grecia, euro, eurozona. (Reuters)

Grecia, euro, eurozona. (Reuters)

Las compañías estadounidenses parecen ser cada vez más las mayores beneficiarias de los intentos sin precedentes de Mario Draghi por estimular la economía de Europa.

Las empresas de los Estados Unidos son por primera vez los principales tomadores de crédito en bonos corporativos con denominación en euros y han emitido un récord de deuda de 87 mil 700 millones de euros, según datos que recopiló Bloomberg. Compañías desde Apple hasta McDonald’s conforman una quinta parte del total de la nueva emisión en el mercado, más que cualquier país europeo y muy por encima del 1.5 por ciento de hace cinco años.

Las políticas de dinero fácil de Draghi hacen que a las empresas estadounidenses les resulte más barato que nunca atravesar el Atlántico para emitir deuda. Ello se debe a que el Banco Central Europeo asegura que incrementará el estímulo en momentos en que las autoridades de la Reserva Federal se disponen a subir las tasas de interés por primera vez en una década.

La diferencia entre los costos crediticios en los Estados Unidos y Europa se ha ampliado al mayor nivel de la historia, y son pocos los que piensan que la brecha se cerrará pronto.

“No es un fenómeno efímero”, dijo Marco Baldini, directivo de Barclays. Las empresas estadounidenses han pasado a representar una parte tan grande del mercado europeo que los inversionistas han empezado a flexibilizar las políticas que limitan la cantidad de deuda de emisores extranjeros que pueden comprar, dijo.

Los inversores exigen un promedio de 1.33 por ciento para tener bonos con denominación en euros que venden compañías de grado de inversión, según índices de Bank of America Merrill Lynch, lo que puede compararse con un 3.52 por ciento en el caso de bonos en dólares de similar calificación, lo que genera el mayor diferencial de la historia.