Mercados

Encuesta a administradores de fondos, BofA

BofA Merrill Lynch encuentra que los inversionistas
se preocupan por la política monetaria en la medida en que se acerca el fin de la relajación cuantitativa en Estados Unidos
Antonio Sandoval
14 octubre 2014 12:57 Última actualización 14 octubre 2014 12:58
BofA

(Foto: Bloomberg/Archivo)

De acuerdo con la Encuesta a Administradores de Fondos de BofA Merril Lynch de octubre, la preocupación ante la inminente llegada del fin de la flexibilización cuantitativa en Estados Unidos ha dejado a los inversionistas menos confiados sobre el pronóstico de la economía global y las ganancias corporativas.

Después de una fuerte caída de más de 20 puntos porcentuales (pp) en septiembre, solamente un 32% neto de los encuestados espera que la economía global se fortalezca en los próximos 12 meses. Esta es la lectura más baja en dos años. Las expectativas de inflación e ingresos se han desplomado: el consenso reciente sobre el mundo experimentando inflación y crecimiento por debajo de la tendencia es aún más fuerte este mes, ubicándose en 77%.

Estos cambios en el sentimiento se deben a la política monetaria. Actualmente, solamente un 18% de los administradores de fondos ve la política como demasiado estimulante, una baja de 14%alcanzando el nivel más bajo desde agosto 2012 – justo antes de la última iniciativa de flexibilización cuantitativa en EE.UU. Las percepciones de riesgo monetario también han aumentado, junto con el riesgo en los Mercados Emergentes.

La respuesta de los inversionistas ha sido reducir la exposición al riesgo. Los saldos de efectivo han aumentado a 4.9%, mientras que los horizontes de los inversionistas se han reducido y el favorecimiento sobre la renta variable ha caído rápidamente (una caída de 13% mensual). También ha aumentado el desfavorecimiento por las materias primas, mientras que los sectores sensibles a la clase de activos como la energía y los materiales han visto grandes movimientos hacia posiciones desfavorecedoras.

Los encuestados han perdido su apetito por los Mercados Emergentes y la renta variable europea. El posicionamiento actual y las intenciones para los próximos 12 meses se han vuelto negativos o neutrales en ambos casos. En lugar de esto, ha vuelto la fe en el mercado de EE.UU y se ha aumentado la preferencia por el japonés.

“Los balances de efectivo son altos, pero los inversionistas se están retirando hacia posiciones de referencia en lugar de protagonizar un éxodo desde los mercados”, dijo Michael Hartnett, Estratega en Jefe de Inversiones para BofA Merril Lynch Research. “Sin el ‘comercio de esperanza’ del Banco Central Europeo (BCE), el rendimiento en la renta variable europea se revierte a los fundamentales. Mientras nuestra perspectiva se mantenga pesimista, seguiremos favoreciendo las acciones de dividendos de rendimiento defensivo y esperamos cualquier incremento en los valores cíclicos de corta duración”, añadió Manish Kabra, Estratega cuantitativo de renta fija para Europa.