Mercados

El dragón chino sacude al mundo: caen bolsas, divisas y commodities

El banco central chino puso al mundo de cabeza con la sorpresiva devaluación del yuan; en México, el ajuste bursátil fue el más significativo de Norteamérica.
Esteban Rojas
12 agosto 2015 0:22 Última actualización 12 agosto 2015 5:5
Los mercados internacionales se vieron afectados por la devaluación del yuan chino. (Bloomberg)

Los mercados internacionales se vieron afectados por la devaluación del yuan chino. (Bloomberg)

La sorpresiva devaluación del yuan chino, anunciada en las primeras horas de la apertura de las plazas asiáticas, sacudió a los mercados financieros de todo el planeta.

También reactivó la incertidumbre relacionada con lo que ya se considera la reanudación de la guerra de divisas.

En la sesión del martes se observó una venta generalizada de activos de mayor riesgo, lo que arrastró al dólar contra el peso mexicano hasta cerca de sus niveles máximos históricos vigentes.

LLa incertidumbre cambiaria se apoderó del mundo, ante lo que pareciera ser el reinicio de la


Asimismo, las bolsas del mundo tuvieron una sesión de fuertes pérdidas que en el caso de la Bolsa mexicana fue de casi mil puntos. Además, los precios del petróleo reanudaron su marcha bajista.

La sorpresa china
La venta de monedas emergentes, entre ellas el peso mexicano, fue detonada en un inicio por el ajuste en la política cambiaria de China.

El hecho de devaluar 1.9 por ciento su moneda, significó entre otras cosas la impresión en los mercados financieros de que este país regresa de lleno a las devaluaciones competitivas para impulsar a su sector exportador, episodio conocido como “guerra de divisas”.


El yuan cerró ayer martes en 6.325 unidades por dólar, su nivel más bajo desde el 13 de septiembre de 2012. El movimiento devaluatorio representó el ajuste más significativo desde el año 1994.

A la mayor demanda de dólares en el mercado cambiario nacional también contribuyó el desplome en los precios del petróleo.
Las cotizaciones del petróleo volvieron a debilitarse. El crudo West Texas Intermediate se desplomó 4.18 por ciento al ubicarse en 43.08 dólares por barril, su nivel más bajo desde marzo de 2009.

Mientras, el crudo tipo Brent disminuyó 2.44 por ciento y se colocó nuevamente en menos de 50 dólares, quedó en 49.18 dólares.

La caída en los precios del crudo implica menos divisas para México, lo que deriva en menores recursos para el presupuesto 2016 y puede influir en una menor actividad económica en el país, así como dificultar las próximas licitaciones contempladas en la reforma energética.

De hecho, ayer en los mercados crecía la expectativa respecto a un nuevo ajuste fiscal para el segundo semestre del año, debido a la situación global de los mercados petroleros.

Ante la mayor aversión al riesgo se observó un incremento por la demanda de activos de refugio, como el dólar.

El billete verde avanzó 0.07 por ciento con respecto a una canasta de seis divisas.

Efecto dominó en el mundo emergente
En general, las monedas emergentes estuvieron bajo presión de baja.
Entre las más castigadas se encontraron la de Rusia y Brasil con una depreciación de 2.06 y 1.94 por ciento, respectivamente.

En el caso del real brasileño, la conexión con China es total, lo que determina presiones adicionales para una moneda ya de por sí muy castigada durante el presente año

La subida de China al cuadrilátero de las devaluaciones competitivas con el propósito de impulsar su sector exportador, complica el panorama para monedas como el peso, sobre todo ante la cercanía de que la Reserva Federal de Estados Unidos profundice en el proceso de normalización de su política monetaria.

Precisamente el otro tema es lo que haría la Fed tras la decisión del banco central chino de devaluar la moneda. En primera instancia, se espera que bajen las expectativas de incrementos de tasas de interés para septiembre, aunque no todo está dicho.


La devaluación del yuan chino, seguirá golpeando a las divisas emergentes, no tanto porque éstas participen directamente en la guerra de divisas, sino porque la fortaleza del dólar las obliga a depreciarse.

El contexto global sigue como factor de presión en los mercados financieros, y México no se salva.