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El atractivo de la plata, enterrado por el oro: Sala de Inversión

La plata es un metal sumamente atractivo en el mediano y largo plazo; no obstante, su correlación con la onza de oro inhibe el precio y la demanda, según un análisis de Sala de Inversión, filial de SaxoBank 
Antonio Sandoval
13 mayo 2014 12:49 Última actualización 13 mayo 2014 12:49
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[Bloomberg] La producción mexicana se ubicó el año pasado en 162 millones de onzas de plata. 

[Bloomberg] Plata sube 2.5%, platino, 0.8%; paladio cedió 0.8%.

El atractivo de la plata se está viendo socavado por la fuerte correlación que mantiene con el oro. Mientras el metal plateado ha caído un 13% en el mercado de metales de Londres en seis meses hasta 19.038 dólares por onza, el metal dorado bajó un 2.4%.

Entre diciembre de 2008 y junio de 2011 la plata triplicó su valor en tanto el oro subió un 7%. Con ambos metales tocando máximos históricos cuando la Reserva Federal (Fed) bombeaba más de 2 billones de dólares en el sistema financiero y reducía las tasas de interés a niveles sin precedentes en un intento por impulsar la economía. Sin embargo, el súper repunte llegó definitivamente a su fin el año pasado, cuando las evidentes señales de crecimiento económico arrastraron al oro un 28% y a la plata un 36%. Estos declives fueron los mayores acumulados por los metales preciosos desde 1981.

Esto no sería motivo de sorpresa si no fuera porque los productores desde paneles solares a fabricantes de joyas están comprando la mayor cantidad de plata de los últimos nueve años, cuando los precios están decayendo. Los inversionistas están desestimando la obvia mejora de la demanda industrial, obcecados por la preocupación sobre la pérdida de atractivo de los metales preciosos como activos refugio, al tiempo que la Fed sigue recortando las medidas de estímulo económico, con la inflación fuera de juego y el mercado de acciones tocando nuevos máximos.

La mitad de la oferta de plata que anualmente sale al mercado es utilizada en la fabricación de cosas, superando el 10% del oro, y la demanda del metal plateado está acelerándose gracias al crecimiento económico que está animando las ventas tanto de vehículos como de productos electrónicos desde China hasta EE.UU.

Como los metales preciosos generan rendimientos a través de las subidas de precios, los inversionistas en el último año, desilusionados ante el abaratamiento de la plata empezaron a poner su dinero en otros activos, según un reciente estudio que afirma que la demanda de inversión cayó un 42% en 2013 a 105.3 millones de onzas, el nivel más bajo desde 2008.

Por otra parte, la producción de plata superará a la demanda en 6,482 toneladas este año, un 4.4% más que en 2013, de acuerdo con Barclays. Los inventarios del metal monitorizados por COMEX en Nueva York han subido un 75% desde mediados de 2011, alcanzando en marzo su nivel más alto desde 1997. Desde 2003 a 2010 los precios de la plata bajaron o subieron más del 20% al año, reflejando mayor volatilidad que el oro, el platino o el paladio. Y, como bien se sabe, la volatilidad es un importante elemento disuasorio para la gran mayoría de inversionistas.

Analistas prevén que el precio promedio de la plata en 2014 caerá por tercer año consecutivo. En tanto, el consenso del mercado anticipa que el metal se pagará a 19.70 dólares por onza este trimestre y a 19.20 dólares en los últimos tres meses del año. La firma más bajista a este respecto es Goldman Sachs quien pronostica el precio objetivo a 12 meses en 17.50 dólares/onza.

Los cinco analistas de metales preciosos más precisos en sus previsiones consultados por la agencia Bloomberg durante los últimos dos años, predicen el precio objetivo de la plata en el tercer trimestre en 18.80 dólares la onza, el nivel más bajo desde 2010. Aunque el atractivo de la plata como metal industrial no podrá ser ignorado por mucho tiempo, Societe Generale destaca que años atrás los inversionistas apoyaron el repunte de la plata animados por el fuerte repunte del oro. Sin embargo, ahora que el oro está en mercado bajista existe menos entusiasmo en la plata por parte de los inversionistas.