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Euforia en petroprecios 'durará poco': analistas

Analistas citados por Bloomberg estiman que los contratos retornarán a niveles de 40 dólares, un precio en el que se ha mantenido en los últimos seis meses.
Bloomberg
01 diciembre 2016 8:30 Última actualización 01 diciembre 2016 10:22
Petróleo (Bloomberg)

Petróleo (Bloomberg)

Tras dispararse al nivel más alto de los últimos nueve meses, se espera que el petróleo se aprecie aún más después de que la OPEP lograra un acuerdo para recortar la producción, en contra de los pronósticos. Pero no crea que esta euforia va a durar mucho.

Morgan Stanley anticipa que el aumento de la producción de shale estadounidense y un incremento de la inversión de Asia en el Mar del Norte limitará el alza de los precios, y el mercado podría sufrir una decepción para finales de 2017.

Goldman Sachs Group prevé que los precios caerán a 50 dólares el barril en el segundo semestre del próximo año tras una posible escalada a más de 60 dólares.

La japonesa Mitsui & Co., propietaria de activos de producción de shale en Estados Unidos, cree que el crudo se desplomará a la banda de los 40 dólares, en la que se ha mantenido la mayor parte de los últimos seis meses.

“El petróleo podría subir a 60 dólares pero entonces comenzarían a aparecer las empresas de extracción de shale y el precio probablemente volvería a caer”, dijo Keigo Matsubara, director financiero de la casa comercializadora japonesa en una entrevista el jueves. “El petróleo no puede mantenerse por encima de los 50 dólares”.


Los precios del crudo se dispararon el miércoles después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo acordara recortar la producción por primera vez en ocho años, un pacto que pretende reducir las existencias mundiales de petróleo, que actualmente se encuentran en un nivel récord.

El acuerdo logró superar las diferencias entre los tres principales productores del grupo, Arabia Saudí, Irán e Irak, y puso fin a la política de producción sin límites que se inició en 2014, con la que los productores intentaron defender su cuota de mercado y dejar fuera de juego a las productoras de alto coste.

El West Texas Intermediate subió 9.3 por ciento después que se anunciara el acuerdo, el mayor aumento en nueve meses, para cerrar a 49.44 dólares el barril el miércoles. Este jueves, los precios trepaban 3.4 por ciento a 53.60 dólares en Londres y 3.20 por ciento (51.08 dólares) en el crudo estadounidense.

Las advertencias sobre un incremento pasajero de los precios coinciden con las declaraciones que hizo el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, antes de concretarse el acuerdo.

Birol manifestó que la subida del crudo propiciada por el éxito del acuerdo se apagaría cuando la oferta mundial volviera a incrementarse. El aumento de la producción volverá a ejercer una presión descendente sobre los precios entre los próximos 9 y 12 meses, declaró Birol el 24 de noviembre.

Los yacimientos de shale de Estados Unidos podrían incrementar su producción en un plazo de cuatro meses, dijo Antoine Halff, del Centro sobre Política Energética Mundial de la Universidad de Columbia. Los primeros en salir al ataque serían los productores de la Cuenca Pérmica de Texas y Nuevo México, donde hay pozos muy prolíficos que han provocado una fiebre reciente por esas tierras.

“No creemos que el precio del barril de petróleo pueda permanecer de manera sostenible por arriba de los 55 dólares, en tanto la producción mundial reaccionará sobre todo en los Estados Unidos pero también a través del gasto en compra o alquiler de instalaciones de producción existentes en otros países”, escribieron analistas de Goldman Sachs entre los que se encontraba Jeff Currie en un informe del miércoles.

El acuerdo de la OPEP apuntaba más a reducir el exceso de oferta mundial que a buscar precios altos, escribieron los analistas de Goldman Sachs.

Al reducir la sobreoferta mundial, la curva de precios forward se aplana, reduciendo el aumento de la cobertura de los productores de alto coste y ayudando a los proveedores de bajo coste a ganar cuota de mercado. Buscar unos precios más allá de los 50 dólares iría en “perjuicio propio”, escribieron los analistas de Goldman.