Mercados

Dólar pone a prueba
la barrera psicológica
de 12.90 pesos

El dólar con liquidación a 48 horas cerró el miércoles en 12.919 unidades a la venta, un avance de 1,85 centavos, es decir, 0.14 por ciento.
Esteban Rojas
21 mayo 2014 13:39 Última actualización 21 mayo 2014 14:8
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[El peso retrocede 0.26 por ciento frente al dólar, respecto al cierre del martes. / Bloomberg / Archivo] 

[El peso retrocede 0.26 por ciento frente al dólar, respecto al cierre del martes. / Bloomberg / Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO.- El tipo de cambio hiló 11 días tratando de consolidar por debajo de la línea de las 13.0 unidades, pero le está costando trabajo romper claramente a la baja 12.90 pesos.

El dólar con liquidación a 48 horas cerró el miércoles en 12.919 unidades a la venta, de acuerdo a cifras publicadas por el Banco de México. En el día, el peso avanzo 1.85 centavos, semejante a 0.14 por ciento.

La revisión a la baja para la expectativa de crecimiento económico efectuada por el Banco de México contribuye a limitar el potencial de apreciación del peso.


Dentro de un contexto de un bajo crecimiento económico, no resulta bueno el contar con una moneda demasiado fuerte, por sus posibles implicaciones sobre la competitividad del sector exportador.

La economía mexicana está dando señales de mejoría, pero su recuperación es todavía lenta.

El INEGI informó que las ventas minoristas subieron 1.7 por ciento en el pasado marzo, pero el repunte no fue suficiente para evitar una caída de 0.1 en el primer trimestre.

En el frente externo, no se dieron sorpresas en el contenido de las minutas de la Reserva Federal de los Estados Unidos, lo que da cierta tranquilidad de que persistirá una política gradualista en el retiro de los estímulos monetarios.

Para el peso, es una buena señal la ratificación de la Fed de que el bache en cayó la economía fue coyuntural, debido al mal clima, además de ratificar que en adelante la recuperación seguirá su marcha.

En cuanto a las tasas de interés, es probable que se mantengan bajas, incluso un tiempo después de que se termine la compra de bonos, lo cual aleja por el momento el riesgo de cambios en los flujos de capital, que pudieran afectar negativamente al peso.