Mercados

Tipo de cambio y precios del petróleo, factores
de riesgo

La cotización promedio de la mezcla en los últimos 15 días se ubica por debajo de los 79 dólares utilizados para el cálculo del presupuesto.
Esteban Rojas
Álvaro Montero
05 noviembre 2014 5:0
Barriles de petróleo de Pemex. (Bloomberg)

Barriles de petróleo de Pemex. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El escenario económico de México enfrenta una combinación peligrosa: presiones en el tipo de cambio y precios del petróleo a la baja.

De acuerdo con los precios de referencia de Pemex, el promedio de la mezcla mexicana durante los últimos 15 días se coloca en 77.11 dólares por barril.

Dicha cotización es inferior al promedio esperado para la mezcla mexicana el año siguiente, de 79 dólares por barril, fijado y aprobado por las cámaras del Congreso mexicano al cierre del mes pasado.

De hecho, ayer la cotización de la mezcla rompió el piso de 75 dólares, luego de fijarse en 74.09 dólares, para un ajuste de 1.56 dólares respecto al nivel previo, equivalente a 2.06 por ciento.

Frente a su nivel máximo, registrado el 20 de junio en 102.41 dólares por barril, la mezcla mexicana reporta un descenso de 28.32 dólares, igual a 27.65 por ciento.

La trayectoria de la mezcla sólo es reflejo de lo que sucede en el mercado petrolero global; ayer martes la cotización del petróleo WTI bajó 2 por ciento y cerró en 77.19 dólares por barril, prácticamente igual que el promedio de la mezcla mexicana en los últimos 15 días.

Riesgos de guerra de precios
Arabia Saudita añadió más temor al mercado petrolero con una estrategia que podría derivar en una guerra de precios en el mercado, lo último que se necesita.

El país árabe anunció que recortaría su precio de exportación hacia Estados Unidos, aunque los mantendría fijos para otras partes del planeta.

Por si fuera poco, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) confirma que no bajará sus cuotas de producción, aun con el riesgo de que el mercado se sature todavía más.

El escenario global de petroprecios a la baja es benéfico para algunos países y dañino para otros, en el caso de México existen por el momento más riesgos.

Ajuste cambiario, en mal momento
Si bien la moneda nacional es una de las menos castigadas en el presente año, y de hecho el dólar todavía se encuentra lejos de sus niveles máximos históricos frente al peso, el ajuste cambiario de los días recientes se presenta cuando está cercano uno de los periodos de mayor demanda corporativa de dólares: el cierre de año y de balances empresariales.

La temporada que viene es quizás la más relevante, por el cierre de balances fiscales y el incremento en la demanda de dólares.
El riesgo no está en los montos requeridos, ya que el mercado nacional cuenta con la liquidez suficiente, pero el dolar está al alza en todo el mundo y México no es la excepción.

El peso se deprecia 3.66 por ciento durante 2014, aunque la mayor parte del ajuste se concentra a partir de septiembre, ya que previamente el tipo de cambio registraba incluso un balance positivo.

El primer movimiento del tipo de cambio tuvo que ver con la cercanía del fin de los estímulos monetarios por parte de la Fed, pero dicho factor ya no pesa en el mercado de cambios nacional.

El ajuste reciente de la paridad tiene que ver con el desempeño del dólar en los mercados globales.

Paradójicamente, una noticia que debería ser positiva para la moneda mexicana, la recuperación de nuestro principal socio comercial, es un factor que la golpea.

Los primeros movimientos de capital en los mercados no favorecen a las economías emergentes, la fortaleza del dólar provoca cambios en los portafolios de algunos países y salidas de flujos en otros más.

México está en el primer caso, el de los cambios o modificaciones en los portafolios de inversión, que pasan del mercado de renta fija al de renta variable, eso explica en parte la reciente racha positiva de la bolsa de valores del país.

Los movimientos de flujos presionan al tipo de cambio, y posiblemente lo podrían llevar a cotizaciones más altas, justo cuando viene un periodo de fuerte demanda corporativa.

Es notorio que la combinación de estos factores –presiones sobre el tipo de cambio y petroprecios a la baja– ha generado problemas para la economía mexicana en otros periodos. Esperemos a ver la historia de 2014.