Mercados

Peso, moneda competitiva con todo y la depreciación de 2015

El peso mexicano se ha depreciado menos respecto a bloques económicos importantes como el de los BRICS, representado por naciones como Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica
Esteban Rojas
[El dólar es primero que nada, una moneda vehículo principalmente en el mercado interbancario / Bloomberg]

[El dólar es primero que nada, una moneda vehículo principalmente en el mercado interbancario / Bloomberg]

En junio del 2014 inició un ciclo de reacomodo en el mercado de cambios internacional, a lo que ninguna moneda ha escapado.

Dicho ajuste obedece en lo general a las políticas monetarias divergentes aplicadas por los principales bancos centrales en el mundo y, en lo particular, a la situación económica de cada nación.

El peso sin escape, pero defensivo
Dentro del proceso de ajuste monetario, el peso ha perdido poder adquisitivo en términos reales, pero a menor velocidad que otras naciones en el mundo y particularmente en América Latina.

De acuerdo con las cifras más recientes publicadas por el Banco de Pagos Internacional (BIS por sus siglas en inglés), el índice que mide la evolución del peso en términos reales presenta una baja de 5.18 por ciento al pasado mes de marzo, con respecto al año base 2010.

De una muestra de 61 monedas incluidas en la base de datos del BIS, el peso se encuentra a media tabla, en el lugar 30, al haberse reportado su índice que mide su comportamiento en términos reales en 94.82 puntos.

Respecto a las principales monedas del planeta, nuestra divisa está en una posición más privilegiada.

El retroceso del peso en términos reales es mucho menor que el observado en el mismo periodo para monedas de naciones como Brasil, Colombia, Argentina y Chile, las cuales presentaron retrocesos de 23.39, 22.38, 12.01 y 5.73 por ciento en cada caso, durante el periodo mencionado.

El comportamiento del peso incluso es mejor que el observado en la mayoría de las naciones agrupadas en el denominado BRICS, como es el caso de Rusia, Brasil, India y Sudáfrica.

En el mundo, el peso es competitivo
En otros mercados también se observan reacomodos importantes. El euro ha perdido poder adquisitivo en 11.88 por ciento, pero la divisa que se lleva el primer lugar es el yen japonés con un desplome de 29.43 por ciento.

En ambos casos, las depreciaciones también son superiores a la observada por el peso.

La resistencia mostrada por el peso puede ser una señal de que los mercados establecen cierta diferenciación, con base en los fundamentales de cada economía; en éste caso la de México.

El principal mercado del planeta
Con respecto a los principales competidores de México en el mercado de Estados Unidos, se observa que el dólar canadiense ha retrocedido 15.81 por ciento en términos reales, mucho más que la pérdida de 5.18 por ciento del peso mexicano.

Canadá es el principal socio comercial de Estados Unidos, por lo que la depreciación de su moneda le pueda ayudar a consolidar dicho papel. Esta situación puede limitar el potencial de México para ganar terreno en el principal mercado del mundo.

China es el otro gran competidor de México en el mercado norteamericano.

La divisa del gigante asiático presenta una apreciación en términos reales de 31.66 por ciento. Uno de los riesgos es que China, que cuenta con tipo de cambio relativamente administrado, quizá no resista la tentación de recurrir a una moneda débil para relanzar a su sector exportador en los meses siguientes, como estrategia para superar su actual desaceleración económica.

El dólar, al ganar pierde
El ciclo de reacomodo monetario ha generado como resultado que el ganador, el dólar, paradójicamente pierda, porque ya dificulta el proceso de recuperación de la economía norteamericana.

El índice del dólar en términos reales, elaborado por el BIS, se reportó al cierre de marzo pasado en 110.33 puntos, un nivel máximo no visto desde marzo del 2009, seis años.

La divisa estadounidense está en una situación complicada, la extrema fortaleza le ha generado expectativas de menor dinamismo a su economía.

De hechom para algunos analistas las cifras ya lo empezaron a reflejar en los días finales del primer trimestre del año, y probablemente hacia adelante pueda profundizarse.