Mercados

Monedas emergentes, golpeadas en el trimestre

El peso reporta su peor tercer trimestre para un año desde 2011.
El real brasileño se destaca en el periodo por ser la más devaluada, pero el peso no se queda atrás.
Álvaro Montero
Peso (Bloomberg)

Peso (Bloomberg)

Las principales divisas y monedas del mundo se vieron presionadas a la baja frente al dólar durante el tercer trimestre del año, como respuesta a expectativas de un menor crecimiento económico en el mundo, desplome en los precios de los commodities y a temores por el proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de los Estados Unidos.

Guerra de monedas
El peso cerró el martes en 17.02 unidades a la venta, lo que implicó una caída acumulada de 7.75 por ciento durante el tercer trimestre del año, de acuerdo a cifras reportadas por el Bloomberg. Esta baja es la mayor para un periodo similar desde el 2011.

De junio a septiembre del 2015, el tipo de cambio frente al dólar alcanzó 20 máximos histórico con respecto al peso, lo que ocasionó que el Banco de México vendiera 11 mil 453 millones de dólares para mejorar la liquidez del mercado en este periodo.

En términos de cierre, el dólar alcanzó un precio sin precedente de 17.1605 unidades a la venta el pasado 26 de agosto y en operaciones intradía en 17.249 el 24 de septiembre.

La moneda mexicana tuvo un mejor comportamiento con respecto a las cinco monedas emergentes que registraron el peor desempeño durante el tercer trimestre del año.

La moneda que más cayó fue el real brasileño, con un desplome de 23.58 por ciento de julio a septiembre.

Las condiciones de debilidad en la economía global ocasionan que las naciones, en muchos casos, toleren una cierta debilidad de sus monedas, con el propósito de que su sector exportador pueda ser un motor que compensa la fragilidad de sus mercados internos.

Las divisas desarrolladas
El dólar avanzó 0.38 por ciento en el tercer trimestre del 2015, recuperando algo de la caída de 2.92 por ciento registrada en el trimestre anterior.

El yen avanzó en el tercer trimestre 2.43 por ciento, impulsado por la búsqueda de activos de refugio.

El euro ganó 1.02 por ciento en el periodo de referencia, reflejando la gradual recuperación de las economías que integran a la zona euro.

Dentro de las monedas de naciones desarrolladas no deja de llamar la atención la baja de 8.87 por ciento de la perteneciente a Australia, cuya economía está ligada fuertemente al comportamiento de los precios de las materias primas.

Los temores continúan
El reacomodo en el mercado cambiario todavía se podría prolongar, hasta que no se despeje la incógnita de cuando la Reserva Federal de los Estados Unidos pueda iniciar un ciclo de alza en su tasa de referencia.

La otra fuente de tensión se encuentra localizado en China, en donde al parecer en los próximos trimestres la actividad económica podría caer por debajo de la barrera del 7 por ciento anual.

La debilidad del gigante asiático puede mantener débil al mercado de materias primas y por lo tanto inducir una presión de baja sobre las monedas de naciones emergentes.