Mercados

Monedas de naciones emergentes enfrentan nublado panorama

El esperado fortalecimiento del dólar, debido al retiro de la liquidez por parte de la Reserva Federal, será uno de los principales catalizadores que mantenga presión de baja
a monedas de países en vías de desarrollo en el 2014.
Esteban Rojas
Esteban Rojas
03 febrero 2014 5:0
[El dólar es primero que nada, una moneda vehículo principalmente en el mercado interbancario / Bloomberg]

[El dólar es primero que nada, una moneda vehículo principalmente en el mercado interbancario / Bloomberg]

El arranque del año ha sido particularmente negativo para el comportamiento de los tipos de cambio de algunas naciones denominadas en vías de desarrollo.

El desplome de los tipo de cambio ha derivado en una aplicación de una estrategia defensiva mediante el alza en las tasas de interés, cuyos efectos podrían ser nocivos para su política tendiente a lograr mayores tasas de crecimiento económico.

Durante el pasado enero se pudo observar una venta generalizada de monedas de naciones emergentes.

Entre las más castigadas se encuentran las de Latinoamérica. La lista la encabeza Argentina con el 18.7 por ciento, seguida de la de Chile y Colombia con 5.5 y 4.3 por ciento.

En un plano intermedio, se ubican las pertenecientes a las economías más grandes de la región: Brasil con una baja de 2.3 y la de México con 2.2 por ciento.

En un caso aparte, se encuentra Venezuela, en donde existen indicios de presiones sobre su moneda, la que por el momento se mantiene estable debido al control de cambios vigente.

En otras naciones como Turquía, la presión cambiaria también se intensificó, al caer su moneda en enero en casi un 5.0 por ciento, lo mismo sucedió en el caso de naciones como la India y Sudáfrica, aunque en menor proporción.

El entorno internacional restrictivo, caracterizado entre otras cosas, por una menor liquidez, tendrá una resonancia diferente en las naciones en vías de desarrollo en el presente año, dependiendo de sus fundamentales.

En algunos países, todavía se manifestará con mayor intensidad la ola de ventas, debido a la fragilidad de sus economías y también por la desconfianza en sus políticas económicas aplicadas.

En lo externo, la presión de baja sobre las monedas emergentes puede extenderse a lo largo del presente año, debido a las señales que apuntan a un dólar más fuerte.

El billete verde puede estar apoyado por el mejor desempeño de la economía norteamericana, pero sobre todo, por las menores compras de bonos que realizará la Reserva Federal.

En algunos países la presión de baja sobre sus monedas y el repunte de la inflación, ha dado lugar a instrumentar una estrategia defensiva que en una primera fase se ha traducido en un aumento en las tasas de interés.

Una política monetaria más restrictiva en las naciones en vías de desarrollo se podría convertir en una seria limitante para lograr una mayor velocidad en la recuperación económica.

En el caso de México, es difícil que el peso pueda escapar a una posible turbulencia internacional, pero en la medida que los mercados empiecen a tomar en cuanto los fundamentales de las economías, puede presentar un mejor comportamiento.