Mercados

Libre flotación, 20 años de vigencia con saldos positivos

El actual régimen cambiario es el segundo con la menor depreciación para el peso, desde la era del “desarrollo estabilizador”.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
19 diciembre 2014 5:0
peso y dólar

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El peso acumula una depreciación nominal de 195 por ciento en el actual régimen cambiario de libre flotación.

Este sábado 21 de diciembre se cumplirán 20 años de vigencia del sistema que ajusta la cotización según las condiciones del mercado.

Aunque pareciera una fuerte caída para el peso mexicano, por el lapso de tiempo se trata de la segunda depreciación menos pronunciada para la moneda nacional en la historia de los diversos regímenes cambiarios del país, que inician en 1954 con la era del “desarrollo estabilizador”.

Por ejemplo, el régimen de control generalizado de cambios duró 3 meses y tuvo una devaluación de 40 por ciento en el tipo de cambio preferencial.

Asimismo, el control de cambios permaneció vigente 3 años, pero arrojó devaluaciones de 196 por ciento en el tipo de cambio controlado, de 302 por ciento en el tipo de cambio especial y de 130.43 por ciento en el libre.

El régimen cambiario inicial propuso un tipo de cambio fijo, la legendaria paridad de 12.50 pesos por dólar, que duró 22 años.

En éste 2014 también se han cumplido 6 décadas de diversos formatos en el tipo de cambio; el actual, el de libre flotación del peso contra el dólar y ya se ha convertido en el segundo con la mayor duración, solo abajo justamente del tipo de cambio fijo.

El peso y la era de las turbulencias
Lo anterior, a pesar de que en éstos años se han registrado los periodos de mayor volatilidad y riesgos financieros de que se tenga memoria en la historia reciente.

Basta recordar que entre 2008 y 2009 el mundo estuvo a punto de caer en una recesión que se anticipaba similar, o incluso peor a la de los años treinta del siglo pasado, la era de la gran recesión.

Luego de 60 años del inicio de la política de regímenes cambiarios pro-estabilizadores, que efectivamente le diera estabilidad durante 22 años a la divisa nacional, hasta que se agotó; el régimen de libre flotación arroja resultados favorables, hasta el momento.

Cifras relativas
El actual sistema de libre flotación queda como el segundo de mayor duración en las 6 décadas, también el segundo con la depreciación menos pronunciada para el peso y el que más tormentas financieras ha sorteado.

El formato menos duradero fue el sistema cambiario múltiple, que estuvo vigente 25 días en 1982, y colapsó.

Los ajustes o devaluaciones fueron el pan de cada día a partir del 31 de agosto de 1982, aunque la historia demuestra que el punto de partida de los ajustes cambiarios y sus devastadores efectos en la economía mexicana iniciaron en 1976.

La situación llegó a su clímax entre 1985 y 1991 cuando la devaluación de la moneda nacional fue de tres dígitos en términos nominales.

Las lecciones del pasado
El tipo de cambio es un tema nacional, pero desde hace 20 años rara ocasión se ha considerado como factor de ajuste para variables como tasas de interés e inflación, como sucedía anteriormente.

México como mercado emergente, fue pionero hace 20 años en la liberación del tipo de cambio, aunque el costo fue muy elevado.
Muchas de las consecuencias del tamb ién conocido como “error de diciembre”, aún se viven.

Los esquemas cambiarios previos que se instauraron no pudieron proporcionarle a la moneda la estabilidad que ahora, paradójicamente, tiene.

Un fenómeno ligado en gran medida al régimen de libre flotación demuestra la eficiencia del mecanismo, ese factor es el de la acumulación de reservas en el banco central.

En éste sentido, la depreciación del peso en el régimen de libre flotación es ordenada, inferior a un promedio anual de dos dígitos y con extensos periodos de estabilidad que han llevado a la divisa a llevar el sobrenombre de “superpeso”.