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Guerra de divisas no llevará al mundo a ninguna parte: Expertos

La fortaleza del dólar no se podrá sostener para siempre y una vez que llegue la crisis, bien sea el año que viene o en los próximos cinco, las potencias económicas del mundo tendrán que sentarse a negociar y encontrar una solución, señalan especialistas de Saxo Bank.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
30 marzo 2015 10:40
[Industriales de Jalisco señalan que la propuesta gubernamental mantiene en stand by la llegada de divisas de tres empresas internacionales / Bloomberg]

[Industriales de Jalisco señalan que la propuesta gubernamental mantiene en stand by la llegada de divisas de tres empresas internacionales / Bloomberg]

Para el segundo trimestre del año, la guerra de divisas se mantendrá, e incluso se profundizará, pero no llevará a ninguna parte.

Asimismo, el modelo económico de los últimos ocho años ha llegado a su punto crítico, lo cual resultará en un reajuste del precio de los activos y retornos de inversión a niveles de cero o, incluso, negativos.

John Hardy, estratega de divisas en Saxo Bank desde sus oficinas de Dinamarca, y Steen JaKobsen, desde Montevideo Uruguay, economista en jefe de la institución, señalan para EL FINANCIERO que las perspectivas hacia el segundo trimestre del año no son positivas.

MODELO AGOTADO, LOS MERCADOS COBRARÁN FACTURA

Para Steen Jakobsen, economista en jefe de Saxo Bank, los pronósticos para el segundo trimestre de la economía mundial son austeros, al considerar que el ciclo económico actual ha llegado a su fin.

En opinión del experto, durante los últimos años los creadores de políticas económicas y los bancos centrales han comprado tiempo en los mercados de activos con tasas de interés de cero y programas de flexibilización cuantitativa.

Dicho factor ha obligado a los inversionistas a asumir riesgos mayores por la falta de alternativas y permitió a las compañías impulsar los precios de sus acciones, frecuentemente, con fondos obtenidos de préstamos baratos.

“El mercado mundial se parece cada vez más a la Unión Soviética en 1989, en términos de estructura política y económica, más que a un mercado de libre comercio”.

“La incapacidad de mover el dinero impreso en la economía real continúa siendo el problema central y la solución al dilema económico”, comenta Jakobsen.

“El paso del Banco Central Europeo (BCE) a tasas negativas en 2014 podría convertirse en el catalizador de cambio, particularmente debido a que el 35 por ciento de la deuda de los gobiernos europeos opera con rendimientos negativos”, explica.

GUERRA DE DIVISAS, SIN SENTIDO Y MUY DAÑINA

John Hardy opina que seguiremos viendo un esfuerzo por devaluar divisas hasta que lleguemos a algún tipo de crisis importante con el dólar estadounidense, la cual probablemente ya empezó porque el mundo simplemente no puede darse el lujo de que la moneda de reserva mundial continúe apreciándose a este ritmo por siempre.

Una vez que llegue la crisis, bien sea el año que viene o en los próximos cinco, las potencias económicas del mundo tendrán que sentarse a negociar y encontrar una solución.

Hay “ganadores breves" en una guerra de divisas, ya que el país que logra abaratar su moneda más rápido puede ganar un poco más de demanda externa y evitar deflación por un tiempo.

Pero, el punto es que al final no hay ganadores ni perdedores, sólo un montón de países luchando por una porción limitada de la demanda mundial.

Al preguntarle al experto sobre las consecuencias de la guerra de divisas para Latinoamérica, mencionó lo siguiente:

“El fortalecimiento del dólar estadounidense no ayuda a América Latina, la cual claramente cometió un error al pedir prestado tantos dólares en años pasados. Los mayores riesgos para la economía de la región son la apreciación del dólar y los precios y baja demanda de materias primas producidas en América Latina, bien sea el petróleo de Brasil, México o Venezuela, así como la plata y cobre de Chile, entre otros. Este reciente episodio ha demostrado que la región necesita diversificarse e invertir en nuevas fuentes de actividad económica lo antes posible”.

EL TIPO DE CAMBIO SEGUIRÁ EN $15.00

Para Banamex, de acuerdo con sus expectativas hacia los meses siguientes, el tipo de cambio del peso contra el dólar se mantendrá arriba de 15 unidades lo que resta del año, y será hasta principios de 2016 cuando se observen menores presiones en la paridad cambiaria.

De acuerdo con las previsiones de Banamex, en lo que resta del año el tipo de cambio no bajará de 15 pesos por dólar.