Mercados

Freno en la fortaleza del dólar; el euro sube 8.17% en 2 meses

Desde su mínimo del año, la moneda europea registra una apreciación frente al dólar de 13.24%; los estímulos monetarios en la eurozona impulsaron su cotización.
Esteban Rojas
Unión Europea

Unión Europea (Bloomberg)

La divisa estadounidense seguirá como la más sólida del mundo; sin embargo, otras monedas recuperan posiciones.

El dólar es la moneda más fuerte del mundo, su inusitada fortaleza ha generado un sinfín de movimientos en los mercados financieros desde hace varios meses.

Las expectativas indican que seguirá fuerte, en linea con su economía.
Sin embargo, desde hace 2 meses la divisa estadounidense dejó atrás la extrema fortaleza, para pasar a un periodo de más flexibilidad en sus cotizaciones.

Los efectos ya se notan en los mercados de divisas de todo el mundo; emergentes e industrializados.

Las expectativas jugaron
La moneda europea ha recuperado 8.17 por ciento desde que tocó un mínimo de 1.0496 dólares el 13 de marzo pasado.

En ese momento se consideraba que la paridad del euro uno a uno con el dólar sería cuestión de tiempo, algunas expectativas indicaban que podría suceder en el primer semestre del año.

Pero otras expectativas señalaban que el dólar estaba excesivamente fuerte. Incluso, los resultados financieros de las emisoras en Nueva York salieron “golpeados” en el primer trimestre del año, por la moneda muy fuerte.

Un poco antes del cierre del primer trimestre, la propia Reserva Federal de Estados Unidos puso sobre la mesa la preocupación que tenía por la extrema fortaleza del dólar.

Así, en un mercado volátil y con altas expectativas de que el dólar se mantuviera fuerte, el mercado rompió el piso de cotización de 1.05 dólares por euro.

La fortaleza del dólar estaba sustentada en las cifras positivas de la economía estadounidense, pero dos factores fueron el punto de inflexión que motivaron la venta de dólares.

El primero de ellos fue el movimiento de ruptura de 1.05 dólares por euro, era una apreciación excesiva del dólar, tal como lo veremos un poco más adelante en las cifras.

El segundo fue la noticia de que los estímulos monetarios implementados por el Banco Central Europeo a partir de marzo, empezaron a dar resultados rápidamente.

Cotizaciones volátiles
El inicio de la fortaleza del dólar se registró cuando la paridad con el euro era de 1.2098 dólares.

Lo anterior, significa que en su punto más bajo el euro se depreció 13.24 por ciento, lo que sucedió en solo tres meses ya que el movimiento más pronunciado inició en diciembre del año pasado.

A partir de que tocó el precio más bajo, el euro recuperó posiciones, aunque todavía está lejos de llegar al nivel previo.

En poco más de 30 días hábiles, considerando los periodos de descanso, el euro ha reuperado 8.17 por ciento frente al dólar.

La corrección todavía no puede considerarse como un cambio de tendencia, debido a que por una parte no ha reuperado todo lo perdido, y también a que los factores que revirtieron la trayectoria no dejan de ser poco sólidos.

La recuperación de la economía europea pasará por varios momentos, tan solo en los próximos días deberá definirse el destino de Grecia, nación que tiene graves problemas de liquidez y que podría caer en default, con lo que probablemente abandonaría la eurozona.

La reciente depreciación del dólar no genera problemas sino por el contrario, es una buena noticia para los empresarios estadounidenses.
La fortaleza del dólar fue un factor de preocupación en los primeros meses del año, que generó cierta desaceleración así como malos resultados financieros en las empresas de ese país.

El efecto en México
En México, el tipo de cambio está sobre una banda de cotización de 15.15 a 15.45 pesos por dólar, desde hace por lo menos 30 días, producto de lo que pasa a nivel internacional.

A partir del año pasado la cotización peso-dólar se ha mantenido atada prácticamente por completo a los factores externos, y preponderantemente a la situación del dólar en los mercados cambiarios globales.

En este sentido, el dólar empieza a perder fuerza; sin embargo, no se prevé una caída espectacular.