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Esto pasa en la balanza comercial cuando el peso se debilita

El desempeño de la balanza no petrolera de México ha estado, en buena parte, influido por la mejoría en los indicadores de la economía estadounidense.
Esteban Rojas
Balanza comercial de Alemania

Balanza comercial de Alemania. (Blooomberg)

La balanza comercial no petrolera de México con el exterior alcanzó un superávit sin precedente de mil 829 millones de dólares durante febrero, sólo un mes después de que el tipo de cambio alcanzara un máximo histórico por arriba de los 22 pesos, de acuerdo con datos del Banco de México y del Inegi.

En el segundo mes de 2016, las exportaciones no petroleras de México ascendieron a 29 mil 363.3 millones de dólares, lo que representó un crecimiento a tasa anual de 5.5 por ciento durante febrero del 2016. Con este comportamiento, acumularon su cuarto mes consecutivo con variaciones positivas.

“Esperamos que la balanza comercial no petrolera continúe mejorando, impulsada por una moneda competitiva (que estimula las exportaciones y desalienta las importaciones)”, explicó Alberto Ramos, economista en jefe para México en Goldman Sachs. “Esto bajo el supuesto de que no haya cambios importantes a corto plazo en cuanto a los términos y condiciones con las que los exportadores mexicanos tienen acceso Estados Unidos”.

En tanto, en el lado opuesto de la balanza, las importaciones de México cayeron en febrero 1.3 por ciento, al ascender a 27 mil 534.3 millones de dólares. Lo anterior podría sucedido ante una sustitución de bienes provenientes del extranjero por productos locales, aseguran analistas.

“Las cifras sugieren que la debilidad del peso frente al dólar podría haber desencadenado una forma de proceso de sustitución de importaciones que, por ejemplo, podría ayudar a explicar la fortaleza relativa de las ventas locales al por menor”, comentó Eduardo González, analista de Citibanamex.

JUSTIFICA RECUPERACIÓN DEL PESO

El desempeño de la balanza no petrolera de México ha estado, en buena parte, influida por la mejoría en los indicadores de la economía norteamericana, pero también por la fuerte depreciación del peso presentada después de que Donald Trump ganó la presidencia de Estados Unidos. Del 8 de noviembre de 2016 al 11 de enero de este año, la moneda mexicana cayó 21.33 por ciento.

Adicionalmente, la mayor oferta de dólares proveniente del comercio exterior de México constituyó un factor proveniente de la esfera real de la economía que sustenta, entre otros elementos, la recuperación del peso observada en los últimos dos meses.

En el interés de la administración encabezada por Donald Trump no está una mayor fortaleza del dólar en el mercado internacional, lo que implícitamente significa que tampoco le conviene una moneda mexicana débil.