Mercados

El peso se defiende, está
a la zaga de los ajustes regionales

Prácticamente todas las divisas del mundo cotizan en mínimo histórico frente al dólar, o en mínimo de varios años; por ejemplo, el yen japonés cotiza en su menor valor de 12 años, el euro en mínimo de 9 años.
Esteban Rojas
dólar (Reuters/Archivo)

dólar (Reuters/Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO.- El peso es una moneda que se ha depreciado en el año, pero lejos de lo que lo han hecho otras divisas relevantes en la región.

De hecho, en el contexto de debilidad cambiaria que registra la zona, el peso mexicano destaca como una de las monedas menos castigadas.

En la etapa final del primer semestre del año la divisa nacional reporta un retroceso de 4.42 por ciento, lo que se compara favorablemente con el desplome experimentado por la moneda de Brasil con 15.16 por ciento, seguida de la divisa colombiana con 7.12 por ciento y también respecto a la caída del peso argentino, que tienen un descalabro de 5.94 por ciento.

También, el peso chileno, normalmente una de las monedas más estables de la región, reporta una depreciación de 4.98 por ciento en el balance del año en curso, tasa superior a lo que ha perdido el peso mexicano.

Sin embargo, la moneda nacional está muy cerca de sus niveles mínimos frente al dólar en el mercado interbancario, algo que podría interpretarse como extrema debilidad.

Lo que sucede es que otras divisas también están cerca o han tocado mínimos históricos frente al dólar, es el caso reciente del real brasileño. En realidad, casi todas las monedas del mundo están en mínimos históricos frente al dólar, o en sus puntos más bajos en varios años.

Por ejemplo, el yen japonés está en su momento de mayor debilidad en 12 años frente al dólar, mientras que el euro tiene su menor valor en 9 años frente a la misma referencia mundial, el dólar estadounidense.

La fortaleza del dólar es hasta cierto punto inusitada, algo no visto en muchos años en los mercados cambiarios y financieros globales.
Registra índice dólar su mayor caída de 2015.

Ayer martes el índice que mide el comportamiento de dólar de Estados Unidos cerró en niveles de 95.8 puntos, lo que significó un retroceso de 1.5 por ciento con respecto al nivel de la jornada previa.

La caída es la más significativa del año en curso para una sola sesión.
Datos económicos en Estados Unidos, menores a las expectativas, contribuyeron a enfriar, por el momento, la posibilidad de alza en la tasa de referencia de la Reserva Federal.

Esta situación influyó para debilitar al dólar en el mercado internacional, lo que permitió al peso, y prácticamente a todas las divisas del mundo, recuperar parte del terreno perdido en días anteriores.

El denominado dólar spot cerró este martes en 15.4175 unidades a la venta, de acuerdo con datos reportados por el Banco de México. En el día la ganancia dle peso fue de 7.35 centavos, equivalente a 0.47 por ciento.

La moneda nacional puso un alto a cinco sesiones de retrocesos, en las que acumuló una depreciación de 1.56 por ciento.

En las ventanillas de los bancos el dólar se vendió en un promedio de 15.70 pesos, 10 centavos menos frente al nivel del día previo.

Los participantes del mercado cambiario internacional tomaron utilidades aprovechando las ganancias de más del 4.0 por ciento del billete verde, que había acumulado desde el pasado 15 de mayo.
El catalizador de este movimiento fue la publicación de cifras débiles con relación a la economía norteamericana.

En México destacó que los analistas privados volvieron a revisar al alza sus proyecciones para el tipo de cambio, de acuerdo al resultado de la encuesta publicada por el Banco de México. Para el cierre de este año, la estimación pasó de 14.97 a 15.08 pesos por dólar. En tanto que para el cierre de 2016 subió de 14.76 a 14.81 unidades.

Con todo y el alza en las expectativas, hay que destacar el hecho de que las nuevas cifras están muy por debajo del tipo de cambio actual de 15.4175, lo que presupone que se espera una recuperación de la moneda nacional, en algún momento de los próximos meses, quizás después de que se inicie la normalización monetaria en Estados Unidos.