Mercados

El peso, moneda
con buena perspectiva pese a volatilidad

En el año baja 3.54% y en el mes 1.80%; la depreciación no necesariamente es negativa en el contexto actual, dicen cambistas.
Álvaro Montero
Antonio Sandoval
17 octubre 2014 5:0
[Arturo Monroy] En el día, el peso retrocedió 9.01 centavos, semejante a 0.71%.  

[Arturo Monroy] En el día, el peso retrocedió 9.01 centavos, semejante a 0.71%.

CIUDAD DE MÉXICO.- El peso tiene un ajuste ordenado en un año complicado para los indicadores financieros.

Sobre todo, considerando la extrema fortaleza del dólar, misma que irrumpió en los mercados cambiarios y ha castigado a todas las divisas del planeta.

De acuerdo con analistas, la liquidez del peso en los mercados cambiarios globales y la diferenciación que hacen los mercados en su economía, le proporciona el apoyo necesario.

Además, un ajuste cambiario no es necesariamente negativo en elcontexto actual, ya que en teoría abarata las exportaciones nacionales y eso es buena noticia frente a una economía global en desaceleración.
En el año la moneda mexicana retrocede 3.5 por ciento contra el dólar, mientras que en octubre el ajuste negativo es de 1.80 por ciento.

El tipo de cambio tocó en marzo de 2009 una paridad máxima histórica vigente de 15.49 pesos por dólar, en un escenario de pánico financiero.
Hoy las condiciones son diferentes, expertos consideran que la moneda no tendría porqué llegar a los mismos niveles, aunque en sus expectativas ven un peso débil para los próximos meses.

Por ejemplo, Banco Base maneja una expectativa de 14 pesos por dólar en promedio para el año entrante, arriba incluso de la propuesta del gobierno federal de 13.4 pesos.

Resiste mejor el ajuste global
El retroceso del peso, de 3.54 por ciento en lo que va del año, se ubica dentro de un proceso de reacomodo cambiario a nivel internacional, que ha favorecido primordialmente al dólar.

Dentro de este contexto, sobresale que la moneda nacional se muestra menos vulnerable si se considera que el dólar presenta un avance de 6.12 por ciento en 2014, frente a una canasta compuesta por las seis divisas más importantes del mundo.

En el horizonte de largo plazo, es claro que el peso refleja un dsempeño de amplios periodos de estabilidad y apreciación.

Todo pese a que en los últimos meses se han incrementadolas presiones contra la moneda, derivadas de temores por un menor crecimiento económico en el mundo, así como por el proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos.

Entre junio y octubre, el tipo de cambio se mueve dentro de un rango de 12.85 a 13.63 pesos en el mercado de mayoreo, pero se encuentra lejos de las 15.49 unidades a la venta que alcanzó el 9 de marzo de 2009.

Esta situación contrasta con algunas monedas como la de Brasil, que se han acercado a sus peores momentos registrados en la crisis inmobiliaria desatada con particular virulencia a finales de 2008.
La relativa resistencia que ha mostrado el peso se debe a que es una de las economías que mejor pueden aprovechar la reactivación en Estados Unidos, así como la diferenciación que le proporciona la puesta en marcha de las reformas estructurales.

La moneda mexicana ha registrado un mejor comportamiento que otras divisas con diferente grado de desarrollo.

La divisa que encabeza las perdidas en el mundo industrializado es el euro, con una caída acumulada en el año de 6.84 por ciento.

En las naciones emergentes, sobresale el caso del desplome de 19.56 por ciento en la moneda de Rusia, afectada en buena parte por factores de carácter geopolítico.

Entre las divisas perdedoras también destacan los ajustes de Polonia con 8.57 por ciento y la de Brasil con 4.24 por ciento.

Vista las anteriores caídas, el peso se ha mostrado un tanto más defensivo al acumular una depreciación de 3.54 por ciento.

El desenvolvimiento del peso tiene un cierto ángulo positivo, dado que su deslizamiento le permite al sector externo de México no perder competitividad derivada del ajuste cambiario.