Mercados

El dólar, ajeno a la debacle electoral de Obama

Repunte. Alcanzó su cotización máxima de 4.4 años frente a la canasta global referencial de 6 divisas; el peso volvió a perder.
Álvaro Montero
Esteban Rojas/ Antonio Sandoval
06 noviembre 2014 5:0
peso dolar (Bloomberg)

peso dolar (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Un día después de la histórica debacle electoral del presidente Barack Obama, el dólar confirmó que en éste momento es la moneda más fuerte del mundo.

Durante la sesión de ayer la divisa estadounidense tocó su punto más alto en 4 años con 4 meses frente a la canasta global referencial de 6 divisas (euro, yen japonés, libra esterlina, franco suizo, dólar canadiense y corona sueca).

Así, el índice llegó a 87.46 unidades. De paso, se apreció una vez más frente a prácticamente todas las divisas del orbe.

El resultado de las elecciones intermedias en la principal economía del mundo, a favor del partido republicano, refuerza la perspectiva de la aplicación de políticas más pro-mercado, a pesar del riesgo latente de una parálisis en la instrumentación de la política económica de Estados Unidos.

De hecho, los mercados apostaron más por la “dinámica republicana” que suele favorecer al mundo empresarial.

En este sentido, los mercados apostaron a que la supuesta parálisis del gobierno de Obama, copado en las cámaras, no pasará de ser un mito.
La lógica es el “trabajo” que deberán empezar a realizar los republicanos para no perder el capital político ganado, con vista a las elecciones presidenciales del año 2016.

Las señales de recuperación económica y la existencia de políticas monetarias divergentes, también hacen pensar que la fortaleza del dólar llegó para quedarse por algún buen tiempo.

Otros catalizadores de impulso para el dólar durante la sesión de ayer fueron el dato fuerte en el sector laboral de Estados Unidos y cifras económicas débiles en la zona euro, que mantienen bajo presión al Banco Central Europeo para extender su política monetaria de estímulos.

La fortaleza del dólar se consolida previo a la publicación de las cifras de empleo para octubre, que se conocerán el viernes; los mercados ponen mucha atención a éstos indicadores ante la relevancia que tienen para la Fed.

También, cuando está cerca de terminar la primera semana completa sin estímulos monetarios por parte de la Fed, los balances son positivos.
A la fortaleza de la divisa del país más poderoso del mundo, se añade una trayectoria mayoritariamente positiva de los indicadores de Wall Street, aunque moderada.

En tres días el Dow Jones gana 0.54 por ciento, el S&P500 sube 0.27 puntos y el Nasdaq reporta un retroceso de 0.22 por ciento.

El peso, con perspectiva de debilidad

La fortaleza global del dólar afecta a todas las monedas del mundo, incluyendo al peso mexicano, cuya trayectoria debería ser similar a la del dólar por ser una moneda ligada por completo a la economía de Estados Unidos.

Ayer la cotización interbancaria terminó en 13.5950 unidades, cerca de sus máximos (para el dólar), de 27 meses.

La debilidad del peso tiene que ver con los movimientos de capitales en el entorno actual.

Los administradpres de portafolios financieros nacionales y extranjeros reorientan flujos hacia opciones mnás líquidas debido al movimiento global del dólar.

Los mercados de renta variable son la opción más utilizada.

Así, en las ventanillas de los bancos la divisa estadounidense tuvo una cotización promedio de 13.93 pesos.

En los últimos 24 días, la caída del peso se ha intensificado, inicialmente como resultado de la terminación de la inyección de dólares al mercado por parte de la Reserva Federal, estímulos monetarios.

Además, también afectan factores como los abismos existentes en el comportamiento de las principales naciones desarrolladas, que ha refirmado el papel de locomotora de Estados Unidos en la recuperación de la actividad económica en el mundo, lo que ha disparado al dólar en las plazas globales.

En lo que va del año, el tipo de cambio en México promedia una cotización de 13.1611 pesos, cifra superior a la cotización promedio de 12.7227 registrada en 2013, lo que representa una depreciación de 3.45 por ciento.