Mercados

El ajuste cambiario del trimestre en el país se concentró en septiembre.

Ni en julio y agosto el peso se vio contra las cuerdas, fue sino hasta septiembre que sintió la fortaleza del dólar que lo ha llevado a niveles de julio de 2012.
Esteban Rojas
Esteban Rojas
01 octubre 2014 5:0
[La inquietud sobre la liquidez global en los mercados financieros ha afectado al peso. / Bloomberg / Archivo] 

[La inquietud sobre la liquidez global en los mercados financieros ha afectado al peso. / Bloomberg / Archivo]

CIUDAD DE MÉXICO.- Sólo en septiembre el peso cayó 3.25 por ciento.

La depreciación de la moneda nacional obedeció básicamente a la cercanía de la terminación de la compra de bonos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, que es la antesala para inicio de un ciclo de alza en la tasa de referencia, actualmente en el mínimo histórico de 0.0 a 0.25 por ciento.

Las tasas de interés también dieron de qué hablar; en la subasta primaria de valores gubernamentales de ayer el bono a 10 años experimentó un incremento de 0.51 puntos, el mayor del año, con lo que se ubicó en 6.16 por ciento.

El rendimiento de los Cetes registró un incremento promedio de 0.08 puntos en los plazos de 28, 90 y 182 días. Sin embargo, en el trimestre las tasas de los Cetes bajaron e incluso marcaron mínimos históricos en todos sus plazos.

En la jornada de ayer el Banco de México llevó a cabo una subasta extraordinaria de Cetes en los plazos de 238 y 364 días con propósitos de regulación monetaria, por un monto total de 30 mil millones de pesos.

El retiro de dinero del circuito monetario por parte del Banco de México, contrasta con la política de la Fed, de comprar bonos en el mercado con el propósito de inyectar liquidez.

Sin embargo, en Estados Unidos está cerca el fin de la compra de activos, para dar paso a un periodo de incertidumbre.