Mercados

Cuatro razones que detendrían los flujos de capital hacia México

Entre los recortes presupuestales, el tipo de cambio en su peor momento en la historia y la posible renegociación del Tratado de Libre Comercio serán factores negativos.
Álvaro Montero
[El peso puso fin a una racha de dos jornadas de pérdidas ante el dólar. / Bloomberg] 

[El peso puso fin a una racha de dos jornadas de pérdidas ante el dólar. / Bloomberg]

En medio de un decepcionante crecimiento de las utilidades de las empresas, de la debilidad del peso frente al dólar, de una lenta consolidación fiscal y de las crecientes tasas de interés y la inflación, surgen cuatro razones para pensar que aún es demasiado pronto para que los capitales se interesen en México, según Julio Zamora, estratega de Citi Research.

La primera razón son los aspectos negativos para el consumo en el país, tales como una mayor inflación por el alza del dólar, la desaceleración del crédito y una reducción en los salarios reales. Todo ello ya se refleja en los indicadores de ventas y podría frenar los flujos de capital foráneo.

La segunda razón radica en los recortes presupuestales que ha implementado el gobierno durante el último año. Ello podría derivar en un menor crecimiento económico, que también le resta atractivo a las inversiones en el país.

El tercer factor es la reorientación comercial que podría sufrir el país con la nueva administración de Estados Unidos, pues el peso podría seguir depreciándose y habría una disminución de las exportaciones. Ambos impactos afectarán a las tendencias de empleo, inversión e inflación.

Durante gran parte de 2017, no sabremos si nos encontraremos en una fase de "TLCAN reestructurado", o de "TLCAN con mejoras“, asegura el especialista.

Por último, la inflación y la deuda de los estados podrían propiciar noticias negativas y aumentar la presión fiscal en un año altamente politizado.

El verano pasado y después de cinco años, Julio Zamora abandonó la tesis de “la mejor casa en un vecindario malo”. Básicamente, el cambio de percepción tuvo que ver con valuaciones elevadas, el decepcionante crecimiento en las utilidades de las empresas, la debilidad del peso frente al dólar, la consolidación fiscal, la débil cuenta corriente y las crecientes tasas de interés en México.

Desde entonces y hacia el cierre del 2016, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana obtuvo una variación en dólares de menos 12 por ciento contra 1.6 por ciento del MSCI Latam.