Mercados

Cómo Trump podría exacerbar una escasez mundial de dólares

La sorpresiva victoria de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha allanado el camino para una intensificación de la crisis de financiamiento del dólar.
Álvaro Montero
Bloomberg
17 noviembre 2016 5:0
¿Es tiempo de vender dólares?

¿Es tiempo de vender dólares?

Donald Trump ha prometido no “recibir ni un solo dólar” de sueldo mientras se desempeñe como presidente de Estados Unidos. Eso es bueno porque una gran cantidad de entidades - desde bancos extranjeros a empresas de mercados emergentes y gobiernos – podrían necesitar el dinero.

La sorpresiva victoria de Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha allanado el camino para una intensificación de la crisis de financiamiento del dólar que ha estado afectando a los mercados y que recientemente fue destacada tanto por el funcionario del Banco de Pagos Internacionales Hyun Song Shin como por la Economista Carmen Reinhart.

Aunque algunos analistas esperan que el dólar se fortalezca bajo su mandato, eso no es necesariamente lo que va a restringir la financiación, según una nueva investigación de los estrategas de Deutsche Bank George Saravelos y Robin Winkler.


En lugar de ello, la elección de Trump sienta las bases para una nueva fragmentación de los mercados de dinero mundiales y para un impedimento del libre flujo de billones de dólares en diferentes monedas, incluyendo una reducción de las transacciones transfronterizas y el posible fin de las líneas de intercambio de divisas ofrecidas por bancos centrales amigables, argumentan los estrategas.

“Creemos que la desglobalización tendrá un impacto negativo en los mercados financieros, en especial sobre la disponibilidad de los fondos en dólares”, escribieron. “Los depósitos en dólares de los gestores de las reservas de los bancos comerciales están disminuyendo”.

Las líneas de intercambio de los bancos centrales ya no se pueden dar por sentadas. “Las repatriaciones potenciales de más de un billón de dólares en ganancias de empresas estadounidenses en el exterior podrían agravar aún más la presión de la financiación del dólar”, expusieron.

Se ha dicho que una confluencia de las regulaciones después de la crisis, las políticas monetarias divergentes y la reforma del mercado de dinero han restringido la disponibilidad de financiación en dólares, ya que el costo de convertir los pagos en moneda local a dólares ha alcanzado su nivel más alto en aproximadamente tres años en lo que respecta al euro y al yen japonés – a pesar de los abundantes niveles de liquidez mundial.

Esa tendencia podría hacerse “permanente” bajo el régimen de Trump, dice Deutsche Bank, al tiempo que las políticas del presidente electo reducen el movimiento de capital alrededor del globo y desencadenan otra ronda de desapalancamiento transfronterizo.

“En un mundo donde el proteccionismo y el sentimiento antiglobalización es cada vez mayor, dudamos que el compromiso hacia los banco centrales se pueda dar por sentado en el futuro”, concluyó Deutsche Bank. “La provisión de liquidez en dólares provocó importantes reacciones políticas en Estados Unidos durante 2008 y lo más probable es que la tolerancia de un Gobierno liderado por Trump sea incluso menor”.