Mercados

Caída de los petroprecios genera crisis de divisas

Los países productores de petróleo sufren fuertes depreciaciones; sin embargo, el peso es una de las monedas menos castigadas del orbe.
Álvaro Montero
Esteban Rojas
17 diciembre 2014 5:0
[Se tiene un avance del 66.7% en la meta de captación de divisas / Bloomberg]

[Se tiene un avance del 66.7% en la meta de captación de divisas / Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- El desplome de los precios del petróleo ha provocado una depreciación de 14.37 por ciento en México, medido de junio a la fecha.

La baja del peso es significativa, pero menos pronunciada respecto a la observada en las divisas de otras naciones exportadoras de petróleo.

En el extremo de las devaluaciones se encuentra la moneda de Rusia. El Rublo ha perdido 106.63 por ciento en menos de seis meses. La velocidad de la caída obligó al banco central del país a elevar varias veces su tasa de referencia, hasta colocarla ayer en el 17.0 por ciento.
Otro de los grandes exportadores del crudo como Noruega, han visto caer su moneda durante el segundo semestre del año en 26.23 por ciento.

Canadá otro de los exportadores fuertes a nivel mundial, no ha escapado a la tendencia global predominante, aunque en este caso su divisa refleja un mejor desempeño, al bajar solamente 7.13 por ciento frente al dólar de Estados Unidos.

Este comportamiento se explica por contar con una economía más diversificada.

América Latina, golpeada
En América Latina la moneda de Brasil ha caído 22.24 por ciento debido al desplome de los precios del petróleo, pero también por otros factores como su relación con la economía de China, la cual presenta un proceso de desaceleración.

Mención aparte merecen Venezuela y Ecuador, naciones con un elevado peso de su sector petrolero, cuya paridad cambiaria ha permanecido sin cambio a pesar de la fragilidad del oro negro.

El peso mexicano ha resistido mejor la turbulencia provocada en buena medida por el desplome de los precios del petróleo.

En el caso de la moneda nacional existen mejores perspectivas, que se generaron con la instrumentación de las reformas estructurales, aunque algunas como la energética pueden encontrar obstáculos, en caso de prolongarse la debilidad en el mercado petrolero internacional.

Otro de los factores de diferenciación, es el hecho de que México tiene asegurados los ingresos petroleros durante 2015, debido a la contratación de coberturas y la disponibilidad de un fondo para cubrir contingencias.

La postura defensiva del peso se deriva de la menor participación de las exportaciones petroleras como porcentaje del total.

Al cierre de diciembre del 2013, estas representaban 13.7 por ciento del total de ventas al exterior.

En las últimas cifras disponibles al mes de octubre, esta proporción se redujo a 9.2 por ciento.

La mayor diversificación en el sector externo permite una mejor defensa de la moneda nacional.

La situación de México contrasta con la prevaleciente en Rusia, en donde las ventas al exterior de petróleo significan 34 por ciento de todas sus exportaciones, lo que explica la caída del rublo.

Esta fragilidad se ve agudizada por las sanciones impuestas a Rusia por parte de Estados Unidos y Europa, derivadas del conflicto en Ucrania.

Los ingresos petroleros de México, tienen un mayor peso específico en las finanzas gubernamentales, al representar 31.7 por ciento del total en el periodo enero-octubre de 2014, cifra menor al 33.1 por ciento del mismo periodo del año anterior, de acuerdo con cifras dadas a conocer por la Secretaria de Hacienda.

Paradójicamente, Arabia Saudita, la nación que encabeza la oposición para disminuir la oferta de crudo, registra la menor variación en su tipo de cambio al perder marginalmente 0.08 por ciento frente al dólar, en los que va del segundo semestre.

Esta situación se explica por su elevado respaldo en su ingreso de divisas a pesar de la caída en los precios del crudo, y la existencia de elevadas reservas internacionales en divisas.

La estabilidad de las monedas de naciones altamente exportadoras de petróleo, difícilmente se dará hasta que no se logre encontrar un piso en los precios del crudo.

Otro factor de inestabilidad lo puede constituir el avance en el proceso de normalización de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que provocaría cambios en los flujos de capitales y presiones a varios indicadores de las naciones emergentes.