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En Alemania, inversionistas pagarán por depósitos

Commerzbank marca un hito en la historia; Deutsche Bank, el banco más grande del continente también estudia la posibilidad de cobrar por guardar el dinero de los ahorradores.
Guadalupe Hernández
Guadalupe Hernández
21 noviembre 2014 10:9
Zona Euro

Zona Euro. (Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Por primera ocasión en la historia financiera del mundo un banco paga tasa nominal negativa a los clientes que invierten en él.

Es decir, los inversionistas deberán pagar por depósitos para inversiones, en lugar de recibir intereses. El fenómeno podría extenderse.

Commerzbank, el segundo mayor banco de Alemania y uno de los más importantes de Europa, confirmó los temores generados en septiembre, a partir de que el Banco Central Europeo decidiera profundizar su tasa de interés negativa para las instituciones bancarias.

Este jueves confirmó que los grandes inversores obtendrán una tasa nominal negativa, sin especificar la cuantía.

Por el momento, la institución descartó aplicar dicha medida a los inversionistas privados y de menudeo, quienes seguirán recibiendo tasas nominales positivas, aunque muy bajas y generalmente negativas en términos reales.

El banco aplicará tasa nominal negativa a grandes empresas con un patrimonio muy elevado, así como a grandes consorcios e inversores institucionales, confirmó la institución por medio de su portavoz.

De esta forma, el dinero de los grandes inversores no sólo no aumentará por efecto de los intereses cobrados, sino que se reducirá debido a los intereses que deberán pagar.

Por el momento no hay una tasa fija que el banco cobrará a sus clientes, la tasa nominal negativa la acordará con ellos en negociaciones individuales.

La medida es una reacción a la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), que comenzó a cobrar a los bancos un rendimiento de 0.2 por ciento por sus depósitos, para estimular la circulación de liquidez y el crédito al tiempo de desestimular los depósitos bancarios.

¿Cundirá el ejemplo?

Además de la relevancia que tiene el hecho de que por primera ocasión un inversionista tenga que pagar a un banco por invertir (exactamente lo contrario de lo que el mundo está acostumbrado a observar), la expectativa que se genera es si acaso será el inicio de una ola de tasas nominales negativas en el sistema bancario comercial de muchas partes del mundo.

Las tasas reales negativas eran y son una realidad desde hace por lo menos tres años, pero hasta ahora no se registraban tasas nominales en términos negativos.

El Deutsche Bank, la institución bancaria más grande en Alemania y de Europa, tampoco descartó este tipo de medidas por medio de su copresidente Jürgen Fitschen, que también preside la unión de bancos alemanes.

Asimismo, El banco alemán Skatbank, filial de un pequeño banco, dijo que podría trasladar los intereses nominales negativos a sus clientes este mismo mes.

La entidad financiera aplicaría una tasa negativa de 0.25 por ciento a las cuentas corrientes a partir de 500 mil euros, y a otro tipo de activos a partir de dos millones de euros.

Alemania no es una excepción, en otros países grandes institutos financieros ya han anunciado que estudiarán la posibilidad de introducir tasas nominales negativas a las inversiones.

El banco privado DZ de Luxemburgo anunció que estudia cobrar una tasa nominal negativa de 0.25 por ciento para los clientes con fondos de inversión, justificándola con la tasa impuesta a los bancos por el BCE.

Los bancos que se deciden a dar este paso suelen tener un fondo de previsión y están preparados para el caso de que los clientes afectados quisieran retirar su dinero de los mismos.

En otras partes de Europa y fuera de ella, varias instituciones financieras han tocado el tema y no lo descartan de acuerdo a las circunstancias propias y en sus economías: Bank of New York Mellon, Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Credit Suisse y HSBC.

Buena medida
En primera instancia analistas europeos consideraron que la inédita medida del Commerzbank es positiva porque debería redundar en mayor gasto empresarial.

Calificaron la medida como una consecuencia indudable de la política monetaria del Banco Central Europeo.

La posibilidad de que los corporativos inviertan en bancos a los que tiene n que pagarles en lugar de recibir intereses, hace probable que las empresas aumenten inversiones en búsqueda de expansión.
Al menos así lo dice la teoría.