Mercados

Sistema de pensiones debe fortalecer su agenda; régimen de inversión restrictivo

Los cuatro pilares del sistema pensionario en México necesitan
bases que les permitan crecer y ajustarse a las condiciones del siglo 21; requiere fijar nuevas reglas.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
28 abril 2015 5:10
peso

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- Para la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), el SAR descansa en cuatro pilares, mismos que son los siguientes:

Pilar no contributivo: pensión básica, con financiamiento público; puede ser universal o por comprobación de medios.

Otorga un nivel mínimo de protección.
Pilar mandatorio: plan obligatorio de pensiones públicas que se maneja con contribuciones y, en algunos casos, con reservas financieras.

Pilar mandatorio: cuentas individuales establecidas en un plan de contribución. Son planes de pensiones, de empleo con activos totalmente financiados.

Pilar voluntario: cuentas individuales para el retiro, incapacidad o vejez, planes privados ocupacionales o planes personales de instituciones financieras.

Los pilares del SAR son al mismo tiempo la base que ha sostenido al sistema en casi 18 años de funcionamiento.

Pero, varios cambios relevantes para el SAR siguen pospuestos, algunos aspectos en los que la Consar hace hincapié por medio de cifras y datos relevantes, para que el mercado pensionario mexicano se ajuste a los nuevos tiempos, son los siguientes:

De acuerdo con el BID, para el adecuado funcionamiento de un “Pilar Cero” se deben atender las siguientes recomendaciones:

-Garantizar que todo adulto mayor, independientemente de su estatus laboral, reciba un nivel de ingreso en la vejez.

-Asegurar un monto de beneficio básico para satisfacer ciertas necesidades mínimas del adulto mayor, pero ser cuidadosos con no desincentivar el empleo formal.

-Establecer instituciones independientes que determinen el nivel de la pensión y su actualización.

-Edad de retiro debe actualizarse automáticamente conforme a esperanza de vida.

-Financiamiento sostenible del programa.

Por otra parte, dice la propia Consar: “México tiene uno de los regímenes de inversión más restrictivos de la OECD lo que limita el potencial de generación futura de rendimientos.

Con las reformas a la Ley del IMSS (1995) y del ISSSTE (2007) se dio un paso trascendental para enfrentar el desafío del cambio demográfico que vive el país”.

Las conclusiones expresadas son:
-En sus 18 años de existencia, el SAR muestra avances relevantes.

-No obstante, persisten retos significativos que deben enfrentarse.

-No existe un sistema de pensiones “perfecto” por lo que cualquier agenda de cambio debe considerar lo mejor de las experiencias ya vividas en México y la de otros países.