Mercados

Siefore:
Comisión por afiliar y
por mantener al cliente

Sin una fecha concreta, los agentes promotores dejarán, en algún momento del presente año o del que sigue, de cobrar comisiones solamente por afiliar al trabajador.
Álvaro Montero
Antonio Sandoval
30 enero 2015 5:5
Cartera llena de billetes

Cartera llena de billetes de 100 pesos. (Arturo Monroy/Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO.- Sus ingresos de los agentes promotores tendrán ahora un factor que incluirá la permanencia de los trabajadores en la institución; es decir, la fidelidad de los afiliados tendrá repercusiones en las comisiones de quienes los llevaron como clientes.

A reserva de que se conozcan más detalles, los agentes promotores tendrán un trabajo adicional, lo que en el argot se le llama la “labor post-venta”.

El rendimiento que paguen las Afores podría ser un aliado para su tarea, o una herramienta en contra; ¿de qué manera convencer a un cliente de permanecer en cierta Afore si otra institución le paga más por sus ahorros?

Los servicios adicionales tendrán mucho que ver, así como las diversas estrategias y conocimientos del asesor en cuestión.

El contacto de la institución con sus clientes es el agente promotor, ellos son los que dan la cara por la empresa, y por lo tanto los que tendrán sobre sus hombros la enorme responsabilidad de mantener la cuota de mercado mediante la captación de cuentas y, ahora de manera especial, de procurar que los clientes no se vayan.

Posiblemente no vayan a ganar más, es muy probable que las comisiones se ponderen con porcentajes para la captación y para la permanencia de sus clientes.

En el SAR existen 47 mil agentes promotores de acuerdo con las cifras de Consar, todos ellos deberán acercarse más a los trabajadores después de afiliarlos, y convencerlos de quedarse en la institución el mayor tiempo posible, si desean mantener sus ingresos.

En la entrega pasada hablábamos de los “pasaprecios” personajes del medio bursátil de finales del siglo pasado; ellos desaparecieron cuando las regulaciones se endurecieron, tuvieron que dedicarse a otra cosa aquellos que no fueron capaces de profesionalizarse, mantener una cartera con base en sus conocimientos y experiencia; esto no quiere decir que un vendedor no es profesional.

Lo que sucede es que el sistema ha evolucionado; luego de casi 18 años de existencia pasó la etapa de la “marea roja”, como se le llamó a los miles de vendedores de un banco que inundaron las calles de las ciudades mexicanas en los primeros años del sistema de cuentas individuales.

Es tiempo de afiliar, pero especialmente de proporcionar a los trabajadores un servicio integral de servicios de ahorro para el retiro, atrás quedó la era de solo captar, difícilmente los porcentajes de participación de mercado entre las Afores se moverán drásticamente, la permanencia de las cuotas serán claves.