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Rincón del experto:
El ABC de la crisis griega

Rincón Del Experto
[Grecia muestra una menor contracción del PIB/Bloomberg] 

[Grecia muestra una menor contracción del PIB/Bloomberg]

La crisis financiera actual que atraviesa el país helénico nació en 2001, cuando la zona del euro llevó a cabo su primera ampliación, después de su conformación y lanzamiento en 1999.

Fue en aquel momento cuando Grecia renuncia a su moneda para adoptar el euro y se une así a uno de los bloques económicos y monetarios más grandes del mundo.

Sin embargo, ya desde aquel punto en la historia, los cimientos de la economía griega comenzaban a agrietarse. Es bien sabido que la inclusión de Grecia en 2001 fue resultado de datos macroeconómicos y contabilidad nacional falsificadas por parte del partido conservador griego, que gobernaba en ese entonces y que aseguraba que el déficit fiscal del país era de 3.7 por ciento, cuando en realidad los datos apuntaban a un 13 por ciento.

Aunque hoy en día se especula que la actual crisis de la deuda de Grecia es resultado de la turbulencia generada por la gran recesión mundial de 2009, sabemos que se debe a una mezcla de debilidades estructurales en su economía, así como a la existencia -por más de una década- de elevados niveles de deuda y déficits estructurales.

La inclusión de Grecia en la zona euro permitió que los niveles de endeudamiento de este país con respecto a su Producto Interno Bruto (PIB) pasaran de 80 por ciento en 2008 a más de 170 por ciento hoy en día, provocando que las agencias calificadoras rebajaran la deuda del gobierno griego a niveles de “bono basura” (por debajo del grado de inversión), restringiéndole aún más el acceso a financiamiento internacional.

A partir de ahí la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (hoy llamados Troika), han respondido con una serie de préstamos de rescate, mientras que a los acreedores privados que tenían bonos del gobierno griego se les ha solicitado firmar acuerdos de reestructura de sus deudas, incluyendo menores tasas de interés o bien sustanciales pérdidas en el valor nominal de sus bonos.

En los últimos meses, numerosas negociaciones se han discutido entre la Troika y Grecia con el fin de restaurar la ayuda económica a este país. Empero, el gobierno griego ha cortado unilateralmente la relación con la Troika, argumentando que las demandas impuestas son inalcanzables.

Entre estas demandas están la exigencia de aumentar los ingresos fiscales mediante restricciones de gasto y aumentos generalizados de impuestos como el IVA. Asimismo, se propone subir las contribuciones de los jubilados a la seguridad social y retrasar la edad de retiro.

El impago (o ‘default’) de Grecia automáticamente conllevaría a la salida de este país de la zona euro, un desenlace “casi inevitable” para Atenas. Y aunque hoy, la tenencia de bonos griegos en los bancos europeos es mínima, aun así las consecuencias en la confianza del sistema monetario del euro son desastrosas.