Mercados

Rincón del experto: Criterio para evaluar a operadores de fondos

Para evaluar a un Administrador de Activos de Inversión (Operador de fondos o Afore), una entidad profesional analiza diferentes aspectos relacionados con su estructura: Compañía, Controles, Inversiones, Operaciones y Tecnología.
Rincón Del Experto
Isaura Guzmán
27 marzo 2015 5:10
Fitch Ratings

Fitch Ratings

Es común que la elección de un fondo recaiga nada más en su historial de rendimientos, y en la comprensión de los riesgos que contiene.

La información vasta y valiosa que proviene del regulador o las calificadoras y que permite al inversionista saber los riesgos que asume, no es suficiente, ya que se debe conocer bien a quien administra el dinero; ¿qué elementos hay que valorar entonces para poder conocerlo?

En principio, rendimientos y riesgo dependen del operador, son inherentes a la estructura y características del fondo, como también la estrategia, el grado de diversificación, el plazo promedio de los valores y el riesgo de no pago del emisor de los papeles adquiridos.

También dependen de él la elección de los instrumentos, el cumplimiento de los requerimientos regulatorios, y la ejecución en general.

El administrador, mediante una operación presumiblemente eficiente y acorde a la regulación aplicable, ayudará al inversionista a encontrar el fondo que se acople a su perfil y maximice su rendimiento esperado. Por todo ello, es primordial que el público conozca a quienes le ofrecen administrar su dinero.

Enfoque global para evaluar a un Operador
Para evaluar a un Administrador de Activos de Inversión (Operador de fondos o Afore), una entidad profesional analiza diferentes aspectos relacionados con su estructura: Compañía, Controles, Inversiones, Operaciones y Tecnología.

La evaluación beneficia a los inversionistas pues permite conocer a profundidad al administrador y a sus procesos, considerando las prácticas del sector en el mercado nacional o en el internacional.

Se evalúa la trayectoria del operador, se valora a sus accionistas, qué tan robusto es su gobierno corporativo, su infraestructura tecnológica, el capital humano y su experiencia en general.

Se consideran su modelo organizacional y marco normativo, qué tan formales son sus procesos para ejecutar transacciones y valuar sus portafolios, y el proceso de administración de riesgos de las inversiones.


Se analiza el proceso de inversión del Administrador para determinar la calidad y optimización de los recursos y la disciplina general de las actividades. De su marco administrativo se evalúan las funciones de liquidación y registro (middle y back office), el servicio al cliente y la calidad y oportunidad de la información que envía a los inversionistas.

La estructura de sus operaciones y procesos se analiza a la par de sus recursos tecnológicos y de comunicación, de la calidad de los sistemas, la integración, el manejo de datos y de la seguridad general con que cuenta. En esta fase se sopesa su capacidad para enfrentar el crecimiento esperado.

De la evaluación resultan Calificaciones que se asignan con base en una escala de cinco niveles que van de “Más altos estándares” a “Estándares Inadecuados”: un Administrador que cuente con una plataforma de inversión y un modelo de operaciones superiores en relación con los estándares de los inversionistas locales, se ubicará en el nivel “Más altos estándares”.

Las prácticas y estándares aplicados en los mercados son dinámicos, por lo que se actualizan los aspectos sujetos de evaluación conforme se modifican las prácticas del sector.

Es importante ayudar a despejar dudas y que el público conozca a fondo a quien administra u ofrece administrar su dinero. A medida que se divulgue información sobre sobre este tipo de evaluaciones, se contribuirá a la cultura financiera y se acrecentará la confianza en los Operadores y en el sector en general.