Mercados

¿Quantitative easing
a la vista en China?

China, uno de los motores del planeta se encuentra inmersa en una situación de baja actividad de producción y comercial, lo que no sólo afecta a esa nación, sino a toda la cadena de suministro de la que forman parte casi todos los países que tienen un commodity que ofrecer.
Efraín Hilario
Economía china

Bandera de China. (AP)

China viene de su menor expansión en 24 años durante 2014, con un crecimiento de 7.4 por ciento.

En marzo, sufrió un importante revés en su actividad comercial, elevando las expectativas de que Beijing podría aplicar nuevos estímulos monetarios.

El Banco Central de China, que desde noviembre ha recortado en dos ocasiones las tasas de interés, podría ser empujado ahora más que nunca a aplicar un programa de alivios no convencionales, como las compras de bonos de Estados Unidos, Europa y Japón, para blindar a la economía y alejar la deflación.

El responsable de la economía en China, el ministro Li Keqiang, ya ha dicho que su gobierno podría efectuar nuevas intervenciones para estimular el crecimiento en caso de ser necesario.

Por su parte el gobernador del banco central, Zhou Xiaochuan, ha reconocido que el crecimiento económico ha caído “drásticamente”.

El factor anterior junto con la baja inflación, deberían obligar al gobierno a estar alerta a la posibilidad de una deflación, o una caída generalizada y dañina en los precios.

La Administración General de Aduanas informó que las exportaciones sufrieron una caída de 14.6 por ciento en marzo, hasta 144 mil millones de dólares, frente a las previsiones de un incremento de 12 por ciento en sus ventas al exterior.

Las importaciones se redujeron 12.7 por ciento, a 141 mil millones de dólares.

Como resultado, el superávit comercial chino se desmoronó en marzo 62.6 por ciento, a tres mil millones de dólares, muy lejos de la previsión del mercado de un excedente de 45 mil millones de dólares.