Mercados

Mayores bancos centrales, con el pie en el freno de la liquidez

La Fed, el Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra estarán en la mira de los mercados ante un escenario de menor liquidez como resultado de decisiones de política monetaria.
Esteban Rojas
Dólares

(Bloomberg)

Los mercados podrían enfrentar una menor liquidez en los próximos meses, como resultado de las decisiones esperadas de política monetaria por parte de algunos de los príncipes bancos centrales en el mundo.

En el mercado de futuros se le da una probabilidad de 51.1 por ciento a que la principal tasa fijada por el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) suba en un cuarto de punto, el próximo 2 de noviembre, en tanto que las expectativas de aumento para su reunión del 14 de diciembre de este año suben hasta 65.9 por ciento.

En el comunicado de política monetaria del BoE admite que es posible un aumento en el costo del dinero en los próximos meses si la economía y las presiones de precios siguen creciendo.

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Por otra parte, la liquidez en los mercados también se puede ver afectada negativamente por los próximos pasos de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed), no por un aumento en su respectiva tasa de referencia, sino por la estrategia que aplicarán en materia de su balance de bonos.

En los mercados se mantiene fija la perspectiva de que la Fed mantendrá a su tasa de referencia en un rango de 1.0 a 1.25 en su reunión del 20 de septiembre, pero con la posibilidad de que pueda dar señales de la estrategia que seguirá para reducir su abultado balance de bonos, estimado en la actualidad en 4.5 billones de dólares.

Respecto al Banco Central Europeo (BCE), la apuesta apunta a que mantendrá sus tasas de referencia en el mínimo histórico por lo que resta de este año y buena parte del 2018. Sin embargo, se esperan algunos cambios en las compras de bonos.

La próxima reunión de política monetaria del BCE será el 26 de octubre de este año. En esta reunión, se espera que pueda anunciar algunos cambios en sus estímulos monetarios, actualmente marcados por compra de bonos a un ritmo mensual de 60 mil millones de euros. Ese monto, por ahora, está vigente hasta el cierre del año.

En su última reunión de política monetaria, el BCE revisó al alza tres décimas las previsiones de crecimiento para este año, hasta el 2.2 por ciento, y un poco a la baja las de inflación para el próximo año y 2019.

De esta manera, la acción combinada de un alza en la tasa del Banco Central de Inglaterra, la disminución en la tenencia de bonos de la Fed y un freno a la compra de estos instrumentos por parte del banco Central Europeo, podría afectar negativamente a la liquidez de los mercados.

Algunas corredurías internacionales estiman que una reducción en el balance bonos de la Fed podría provocar un alza en los rendimientos del bono a 10 años en 0.2, 0.15 y 0.1 puntos porcentuales en 2017, 2018 y 2019, respectivamente.

“Mantenemos nuestra expectativa de que el Fed anunciará el inicio de la reducción del balance en septiembre e incrementará el rango de la tasa de referencia en diciembre”, escribió en una nota de análisis Banorte-Ixe.

Algunos funcionarios de la Fed han mostrado dudas en cuanto a la posibilidad de que el Congreso de Estados Unidos puedan sacar adelante el programa de estímulos económicos y fiscales, propuesto por Donald Trump desde que ganó las elecciones en noviembre del año pasado.

Un mayor retraso en esta materia, podría hacer que la Fed se tornara más paciente para dar un nuevo apretón a la política monetaria.