Mercados

La Fed y los frenos para elevar las tasas de interés

La división de opiniones al interior de la Fed, se centra en los meses de septiembre de 2015 y enero de 2016, para que se haga el ajuste en la tasa de referencia.
Efraín Hilario
fed

(Bloomberg)

La Junta de Mercados Abiertos no ha elevado el precio del dinero desde 2006, y fijó la tasa en mínimos históricos en diciembre de 2008.

De acuerdo con las expectativas y análisis de los participantes en los mercados financieros globales, existen al menos cinco poderosas razones por las que la Fed no aumentará sus tasas de interés en este verano, e incluso podría diferir tal decisión a principios de 2016.

En la presente semana la Fed llevará a cabo una reunión a la que llega sin argumentos sólidos para decretar un incremento de réditos, en todo caso la expectativa de los mercados se centra en conocer la visión del banco central estadounidense. Según los expertos, las razones que impiden a la Fed subir la tasa de fondos federales son las siguientes:

1) El Índice de Precios al Consumidor (IPC) se encuentra en terreno negativo (-0.2 por ciento), un nivel que no empataría con una política más restrictiva de la Fed, debido a que una tasa de interés más alta podría llevar general incómodas presiones deflacionarias.

2) El crecimiento de los salarios se mantiene estancado, lejos de los niveles ideales de la Fed, pese a la recuperación del mercado laboral estadounidense, con una tasa de desempleo (5.4%) en mínimo de más de seis años y con la creación sostenida de empleos.

3) La contracción de 0.7 por ciento de la economía estadounidense en el primer trimestre del año, que al parecer ha sido temporal por el impacto de un fuerte invierno, aún debe de ser evaluada en los próximos meses para comprobar que efectivamente fue transitoria.

4) La reciente apreciación del dólar frente a las principales divisas del mundo representa un problema para las exportaciones de la primera economía del mundo del mundo, ya que sus productos son menos competitivos, y para las multinacionales norteamercianas con negocios en el exterior, ya que sus beneficios en divisa estadounidense a dólares son inferiores.

5) con una economía pendiente del consumo interno, que supone cerca del 70 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), existe un riesgo severo de que se produzca una caída de los mercados accionarios con una política monetaria menos flexible, que tendría como consecuencia, un descenso en el gasto de los consumidores.

Y es que a pesar de la presión por parte de un sector de la comunidad inversora para que la Fed eleve las tasas de interés a un ritmo más acorde con la de una economía en crecimiento --desde hace un par de años--, las huestes de Janet Yellen aún enfrentan una serie de frenos para poder elevar el costo del crédito.

Estas razones podrían ser suficientes para que la Fed aplace hasta finales del presente año o hasta principios de 2016 un incremento de las tasas, sin que se descarte por completo, un incremento en la reunión de septiembre u octubre.