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Llegó la recertificación

A partir del próximo mes de marzo los trabajadores podremos y deberemos realizar el proceso de recertificación en nuestra Afore.
Antonio Sandoval
afore

(Carlos López)

CIUDAD DE MÉXICO.- Recertificación.
¿Qué es?, ¿para qué sirve?,
son dos preguntas muy importantes que responderemos para poner en su justa dimensión el proceso.

La idea es, de acuerdo con la Consar, migrar de un esquema preponderantemente basado en el traspaso, a uno sustentado en la retención del trabajador; para ello se ha diseñado el proceso de recertificación.

Para que una administradora “retenga” la cuenta de un trabajador, tendrá que comunicarse directamente con él y obtener su consentimiento; es decir, obtener una especie de aval para que la cuenta se mantenga en la institución por un año más.

En ese periodo de tiempo ninguna Afore podrá traspasar esa cuenta del trabajador, salvo que exista una solicitud expresa del titular a la Afore en la que tiene su cuenta.

Es muy probable que en la circular única se detalle la forma en que los trabajadores daremos nuestro aval para que la Afore mantenga nuestra cuenta en su administración por un año más.

También sería relevante conocer los detalles sobre las sanciones a las que se harán acreedores las Afores que incumplan con las reglas y pretendan traspasar una cuenta de un trabajador que ya recertificó.

El proceso de recertificación precisamente debería eximir al trabajador que lo realice, de llamadas por parte de las Afores y su fuerza de ventas, con el fin de traspasar la cuenta.

La recertificación tiene como intención de largo plazo fomentar una mayor cercanía de la Afore con el trabajador, ya que en teoría las instituciones que quieran retener al trabajador por un largo periodo de tiempo deberán comunicarse constantemente con sus clientes.

El proceso de recertificación es uno de los más novedosos de los varios cambios que entrarán en vigencia el próximo mes de marzo, pero no será el único, la Circular única Operativa modificó varios procedimientos relacionados precisamente con la operación de las Afores y las relaciones de éstas con los trabajadores.

Probablemente y en efecto, las Afores deberán rediseñar algunas de sus estrategias operativas, a fin de mantener la cercanía con una cuenta y su titular. En ese sentido será relevante observar la forma en que atajarán disposiciones que podrían llevarlas a cambiar parte de su planta de promotores por una de atención a clientes, con todo lo que significa.

La creación de áreas administrativas que sustituyan a las operativas, podría ser un riesgo para las Afores y para el sistema; las nuevas medidas suponen también un reto.