Mercados

La ruta crítica
del drama griego;
el tiempo es escaso

El 20 de julio el país debe pagar 3 mil 500 millones de euros al BCE, si no lo hace la quiebra ya no tendrá punto de retorno; entonces, dicen, se abrirá la puerta de salida de la eurozona.
Efraín Hilario
Efraín H. Mariano
19 junio 2015 5:0
[Bloomberg]El Eurogrupo decidió otorgar a Chipre más flexibilidad sobre un impuesto bancario, central para los términos de su rescate. 

[Bloomberg]El Eurogrupo decidió otorgar a Chipre más flexibilidad sobre un impuesto bancario, central para los términos de su rescate.

El 20 de julio Grecia debe pagar al BCE 3 mil 500 millones de euros, no hacerlo sería el punto sin retorno y la salida de la eurozona.

El Eurogrupo ha convocado a una reunió n de urgencia al más alto nivel para este próximo lunes 22 de junio,por supuesto, el tema es uno solo: Grecia.

En realidad se trata de una de las últimas oportunidades para evitar lo que sería el mayor golpe a la imagen de la Unión Europea, con una eventual salida del país de la zona del euro.

Si el lunes no hay acuerdos entre quienes toman las decisiones en la región, ya casi no habrá oportunidades para dar marcha atrás.

Lo que viene
En caso del fracaso de la cumbre de este lunes, Grecia podría negociar una solución a su problema de falta de liquidez en la cumbre del Consejo Europeo de jefes de Estado y de Gobierno, a celebrarse el jueves 25 de junio.

Pero quizás esa sí sería la última carta para el gobierno griego. Si no hay acuerdo, sólo una concertación también de alto nivel evitará la quiebra del país.

El 30 de junio Grecia debe pagar mil 600 millones de euros al Fondo Monetario Internacional, también deberá liquidar ese día pensiones y salarios públicos.

Además, ese día es el vencimiento de la prórroga para negociar un nuevo rescate , necesario para que el Banco Central Europeo (BCE) mantenga la linea de liquidez de emergencia para los bancos griegos.

Después del 30 de junio podría decirse que Grecia caería en un abismo con graves consecuencias para la nación, la región y quizás para el mundo.

Las agencias calificadoras declararían al país en situación de quiebra, el impago colocaría los títulos griegos con el calificativo de riesgo exponencial y los capitales se alejarían lo más posible de la nación helena, más de lo que ya lo hicieron.

Pero, quizás habría una última fecha para salvar a Grecia, si para entonces los mercados no han acabado con lo que queda y el golpe a la imagen de la Unión Europea todavía puede moderarse.