Mercados

La Reserva Federal
y el alza de tasas

Los mercados financieros ya están descontando que la Reserva Federal de Estados Unidos llevará a cabo un alza de su tasa de referencia, por primera vez en ocho años.
Rincón Del Experto
Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). (Bloomberg)

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). (Bloomberg)

Los analistas del mercado coinciden en que este evento tendrá lugar en la junta de la Fed, el próximo 17 de septiembre. El racional para esperar un incremento en la tasa de referencia se basa en la expectativa de un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estadounidense (en un rango de entre 2.5 y 3.0% para los próximos trimestres), impulsado por sólidos datos de consumo, una mejoría en el mercado de vivienda, un repunte en el crecimiento del salario, y un continuo robustecimiento del mercado laboral.

Sin embargo, también existen otros factores de riesgo que sugieren que la Reserva Federal debería esperar un poco más antes de jalar el gatillo de la normalización de su política monetaria.

Para empezar, si hablamos del mercado laboral se puede observar que la disminución que registró, al cierre del 30 de junio pasado el dato de desempleo reportado para Estados Unidos se debió a las razones equivocadas.

Efectivamente se crearon más plazas de trabajo, pero al mismo tiempo se continuó mostrando un desplome en la participación laboral, misma que reportó su mínimo de los últimos 15 años en esa fecha.

Además, y por si esto fuera poco, se registró también en el sexto mes del año que los dos últimos datos de creación de nóminas se revisaron a la baja.

En segundo lugar, el tan esperado repunte en el consumo que se derivaría de la baja en los precios de la gasolina no se ha hecho presente como se esperaba.

El tercer punto a destacar es que la inflación (aunque ya no ha mostrado una tendencia descendente desde enero de 2015) aún permanece en niveles muy bajos y lejos de la meta de la Fed.

En cuarto lugar, los corporativos estadounidenses han optado por financiarse a través del mercado de capitales, lo que ha aumentado exponencialmente la emisión de bonos hasta en un 150%, por lo que resulta difícil pensar que la Reserva Federal pudiera aumentar agresivamente la tasa de interés sin afectar este sector tan importante de la economía.

Esto no se veía desde la crisis financiera y es resultado de los bajísimos niveles de tasas de interés.

Por último, se ha hecho más evidente la preocupación de algunas instituciones financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, ante una prematura e innecesaria alza en las tasas de interés cuando la economía global aún muestra riesgos de desaceleración, incertidumbre geopolítica, financiera y alta volatilidad en países emergentes.

En resumen, el balance de riesgos para Estados Unidos y la Reserva Federal aún se inclina hacia el lado negativo, sugiriendo entonces que el inicio de alza en las tasas justifica retrasarse por lo menos a diciembre del presente año esperando tener más datos que soporten la recuperación económica.