Mercados

La Reserva Federal de EU puso fin a un periodo sin precedente

Durante poco más de 6 años el banco central de Estados Unidos inyectó liquidez a los mercados financieros del mundo mediante la compra de bonos, con lo que logró reactivar su economía.
Esteban Rojas
[Janet Yellen es la actual vicepresidenta de la Fed / Bloomberg] 

[Janet Yellen es la actual vicepresidenta de la Fed / Bloomberg]

CIUDAD DE MÉXICO.- se calcula que el monto total fue de 3.6 billones de dólares, equivalente a 21.74 por ciento del PIB.

La estrategia se diseñó con el propósito de evitar que la crisis inmobiliaria de finales de 2008 registrada en Estados Unidos, se convirtiera en una gran depresión como la ocurrida en los años de 1929 a 1933.

La sefunda etapa
La segunda fase en la normalización de la política monetaria en Estados Unidos ahora se centrará en encontrar el tiempo preciso para la principal autoridad monetaria, a fin de terminar con la era del dinero barato.

Dicha era tuvo sus inicios el 16 de diciembre del 2008, cuando ubicó la tasa de fondos federales en el mínimo histórico de 0.0 a 0.25 por ciento.
El mercado de futuros en Estados Unidos otorga una probabilidad de 46 por ciento para que la Fed suba 25 puntos fase a su tasa de referencia, contra 32.2 por ciento de que la mantendrá sin cambio en su reunión del 17 de junio de 2015.

El proceso de ajustar al alza las tasas de interés por parte de la Fed deberá pasar por un periodo de transición, en donde se puede observar la capacidad que tiene la economía norteamericana de caminar sin inyecciones adicionales de liquidez y para determinar la velocidad y fortaleza de la recuperación.

La Fed, también, tendrá que tomar en cuenta el grado de afectación y lastre que pueda representar para la economía norteamericana un bajo crecimiento económico en naciones como las que componen la zona, más China y Japón.

La encrucijada de la Fed
La autoridad monetaria de Estados Unidos se encuentra en una encrucijada.

Por un lado, debe calibrar muy bien el momento de subir su tasa de interés sin que impliquen riesgos de descarrilar la recuperación.
Por otro, debe de cuidar que el retraso en subir tasas implique la formación de burbujas en los mercados, como en el accionario y el de bonos, entre otros.

El mercado en cierta parte le ha hecho el trabajo sucio a la Fed.
La tasa de interés del bono norteamericano a 10 años presenta un cambio de tendencia desde julio del 2012 cuando llegó a tocar un mínimo de 1.38 por ciento, para situarse en la actualidad alrededor de 2.33 por ciento.

Otra de las características del proceso de normalización de la política monetaria en Estados Unidos se refiere, a que en esta ocasión los principales bancos centrales se encuentran no solamente en diferentes velocidades sino en carriles opuestos.

Los Bancos Centrales de Japón, la zona euro y de China es probable que mantengan por un buen tiempo una política monetaria expansionista, que contrasta fuertemente con el retiro de estímulos en Estados Unidos.

La pérdida de sincronía puede ayudar a un aterrizaje relativamente suave de la política monetaria en Estados Unidos.

No obstante, se duda que pudiera ser suficente para evitar periodos de elevada volatilidad producto de cambios en los flujos de capitales, que afectaran de manera negativa, principalmente a naciones emergentes.

Termina una etapa, siguen las dudas
Con el fin de los estímulos monetarios terminó la etapa de inyección de liquidez en los circuitos financieros globales.

No obstante, siguen muchas dudas, sobre todo considerando que solo concluyó una parte de la era del dinero barato, falta el punto de mayor riesgo e incertidumbre para los mercados.

Claves, las tasas de interés
Son el factor clave, determinante, solo hasta que inicie su alza estaremos en posibilidad de señalar que ha concluido la era del dinero barato.

Conforme pasen los meses se incrementará la incertidumbre traducida en especulación; ahora las juntas mensuales de la Fed tendrán ese ingrediente de curiosidad.

No es para menos, una tasa de prácticamente cero por ciento, o cero absoluto, es muy relevante.

Prácticamente se ha formado un consenso en el sentido de que la Fed hará un movimiento de tasas de interés solo después del primer semestre del año que viene.

Pero, en el camino la serie de cifras y datos relacionados con la economía, más los imprevistos, pueden acercar o alejar la fecha tentativa; a eso jugarán los mercados en los meses siguientes.