Mercados

La Fed, sin catalizadores para subir su tasa

El desempeño real del PIB de EU en los próximos meses será superior al desarrollo potencial del mismo indicador. El crecimiento de los precios está bajo control; la Fed piensa que al cierre del año se ajustaría al alza, hacia el objetivo de 2%.
Esteban Rojas
Gráfica tasas.

Gráfica tasas.

En el contenido de las minutas de la Reserva Federal correspondientes a su reunión del pasado mes de abril, se sostiene que no existen las condiciones para iniciar pronto un ciclo de alza en su tasa de referencia.

El debilitamiento en el mercado laboral y datos económicos en lo general flojos, acompañados con baja inflación, no son condiciones para muchos de los integrantes de la Fed, que permitan modificar la actual política monetaria en su reunión de próximo junio.

La referencia en el documento “a muchos integrantes”, habla de que no todos los que conforman al Comité de Mercado Abierto de la Fed, encargado de tomar las decisiones de política monetaria, tienen la misma visión.

La Fed deja la puerta abierta a un viraje en su estrategia cuando se sostiene en las minutas la posibilidad que el debilitamiento en la actividad económica en los primeros meses del año haya sido por factores transitorios, estimando un mejor comportamiento de los indicadores en lo que resta del año.

De hecho, la Fed indica que espera que el comportamiento real del PIB, supere al desempeño potencial que se maneja en las expectativas.

Atraso en el reloj

En lo que va del 2015, se ha ido recorriendo en el tiempo la percepción de los participantes de los mercados respecto al inicio y velocidad de un ciclo de alza en la tasa de referencia de la Fed.

A finales del 2014 el comportamiento de los futuros de los fondos federales tenía una probabilidad implícita de 23.6 por ciento de que la fed mantuviera sin cambio su tasa en la reunión del próximo 17 de junio, para subir al paso de los meses y ubicarse en el 44.0 por ciento al día de ayer.

Los últimos datos disponibles, sobre todo del alza en déficit comercial de marzo, incluso, llevan a estimar que la cifra del PIB al primer trimestre pueda ser revisada a la baja al pasar de 0.02 por ciento a menos 0.9 por ciento.

La cifra revisada será publicada el próximo 29 de mayo, prácticamente al cierre de mes.

La probabilidad de que la Fed no suba su tasa en su reunión del 17 de septiembre se desploma a 27.3 por ciento; es decir, las expectativas ahora se concentran en un incremento de tasas precisamente en ese mes.

En caso de haber una mejoría en los indicadores económicos no se debe descartar que la Fed pueda iniciar la modificación de su política monetaria recurriendo a eliminar el rango de 0.0 a 0.25 por ciento vigente para su tasa de referencia, y solamente dejar este último.

Es decir, preparar a los mercados con un “ajuste encubierto” para que posteriormente se haga el movimiento verdadero en la tasa de referencia.

Uno de los elementos que mejora en adelante el margen de maniobra de la Fed es la caída registrada por el dólar, equivapente a 7.5 por ciento desde el pasado 13 de marzo,frente a la canasta de seis divisas globales.

Las bolsas también hablan
Otro aspecto que puede influir en la necesidad de que la Fed muestre su determinación de avanzar en el retiro de los estímulos monetarios, es el desempeño de las bolsas de valores.

Podría suceder en caso de que los mercados accionarios en Estados Unidos retomen su comportamiento alcista y escalen a nuevos máximos.

Hay que recordar la preocupación mostrada hace solamente algunas semanas por la presidenta de la Fed, Janet Yellen, en torno a la existencia de una posible sobrevalorización en el precio de las acciones.
Mientras tanto, la postergación de un posible incremento en la tasa de referencia de la Fed tiene implicaciones importantes para México.

En primera instancia, proporciona margen de maniobra al Banco de México para no incrementar su tasa de referencia, actualmente en niveles de 3.0 por ciento.

En segunda instancia puede contribuir a quitar algo de presión alcista al tipo de cambio del peso con el dólar. También, ayuda a mantener un diferencial de tasas que juegan a favor de México respecto a otras partes del mundo, especialmente Estados Unidos.

Los mercados tienden a adelantarse y, por lo tanto, se pueden generar episodios de turbulencia.