Mercados

Inusual curva de bonos mexicanos no sería presagio de recesión

La curva de rendimientos invertida se debe al fuerte flujo de capitales externos y regresará a su tendencia "normal" cuando comience Banco de México a descender la tasa de fondeo, en algún momento, ya entrado el 2018, señalaron expertos.
Clara Zepeda
Clara Zepeda
17 julio 2017 13:11
El auge y declive de los bonos de los banqueros

Es sabido que la jugosa paga es lo que atrae a las personas al sector bancario. Gran parte de la remuneración ha provenido históricamente de los bonos anuales. Las ingentes sumas concedidas han estado bajo escrutinio desde la crisis económica de 2008, lo que significa que ya no son intocables en Europa.

El fenómeno de la curva de rendimientos invertida en la deuda soberana de México no es un presagio de recesión económica, ya que la perspectiva económica del país es favorable en el mediano plazo, aseguran analistas.

El cambio en la forma de esta curva, que muestra a los bonos gubernamentales de corto plazo con mayores intereses que los de largo, se explica por el abundante flujo de capitales hacia los instrumentos del gobierno federal de mediano y largo plazos y que también están llevando también al tipo de cambio a niveles de 17.50 pesos por dólar.

Otro factor que ha provocado este comportamiento es el programa de repatriación de capitales, que ha traído unos 76 mil millones de pesos este año y su duración se extenderá hasta octubre, en un entorno de elevada liquidez mundial.

“Los extranjeros ven a México muy bien por el manejo de la política monetaria. Las tasas han aumentado para el control de la inflación, lo que ha hecho que las tasas de corto plazo se ubiquen en niveles de 7.0 por ciento, mientras que en el mundo las tasas son bajas. Lo anterior se suma a una mejor disciplina fiscal”, precisó Salvador Orozco, estratega de renta fija de Santander.

Este comportamiento, añadió, no es un presagio de recesión económica. Se tiene una perspectiva positiva de crecimiento económico para México este y el próximo año. Los extranjeros han estado comprando la parte media y larga de la de los bonos, además de que la inflación va a converger a 3.5 por ciento y se prevén buenas negociaciones del TLCAN.

En Estados Unidos, la curva de rendimientos invertida sí ha representado un presagio de recesión económica en el pasado.

Para Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base, el fenómeno también se debe a que el mercado anticipa que Banco de México ya terminó o está por terminar su ciclo alcista.

“Los inversionistas están aprovechando una mayor tasa de interés. Ahora (el gobierno) está dando una tasa de interés muy buena, pero quien sabe si después la vaya a dar. Además, sin el programa de repatriación de capitales, que se va a ampliar hasta octubre de este año, no hubiera tenido tanto efecto. Las dos cosas hacen que esta mayor entrada de capitales también esté generando que el tipo de cambio este en 17.50”, explicó Siller.

RIESGOS DE REVERSIÓN

Gerardo Copca, director de renta variable de MetAnálisis, resaltó que hay apetito por México, sin duda alguna, pero que el riesgo de que los flujos lleguen a niveles altos sería una eventual venta masiva que provoque presiones en el tipo de cambio, lo que derivaría en mayor inflación y menor crecimiento. Por lo anterior, será necesario que el escenario económico mejore o se mantenga como actualmente está para que los capitales se mantengan estables, explicó.

Los especialistas consideraron que la curva regresará a su tendencia "normal" cuando comience Banco de México a descender la tasa de fondeo, en algún momento, ya entrado el 2018.

NUMERALES:

76 Mil millones de dólares acumuló el programa de repatriación de capitales del gobierno, lo que también ha contribuido al cambio en la curva.

25 Puntos base incrementó Banxico su tasa objetivo en junio, para llevarla a 7.0 por ciento, su nivel máximo desde 2009.

ASÍ LO DIJO

“Las tasas (de Banxico) han aumentado para el control de la inflación, lo que ha hecho que los bonos de corto plazo se ubiquen en niveles de 7.0 por ciento”, estimó Salvador Orozco, estratega de renta fija en Santander.