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Inflación en México, la tercera más alta en la OCDE en 2013

El repunte en la inflación en México se ubica por arriba del promedio de la OCDE y puede contribuir a limitar el margen de maniobra para el manejo de la política monetaria.
Esteban Rojas
Esteban Rojas
04 febrero 2014 17:11
[José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, destacó que en 2014 México debe dedicarse a la implementación de las reformas. / Cuartoscuro / Archivo]  

[José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, destacó que en 2014 México debe dedicarse a la implementación de las reformas. / Cuartoscuro / Archivo]

El crecimiento de los precios al consumidor en México se ubicó como el tercero más alto dentro de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el 2013, la inflación en el país fue de 3.8 por ciento, solamente por detrás de la registrada en Turquía con el 7.5 e Islandia con 3.9 por ciento.

El comportamiento de la inflación en México estuvo también por arriba del promedio de la OCDE, el cual fue de 1.6 por ciento en el pasado año.

En el contexto internacional, el crecimiento de los precios al consumidor presenta amplios contrastes.

Mientras que en el selectivo grupo de naciones que integran el denominado G7, la inflación presenta una tendencia a la baja, al haberse ubicado en 1.3 por ciento al cierre del 2013 a tasa anual, por debajo del 1.9 reportado un año antes.

En tanto que en algunas naciones emergentes se muestra una tendencia alcista en los precios al consumidor, con diferentes matices.

Particularmente, el sesgo alcista se ha manifestado en naciones como Brasil, India e indonesia, las cuales no forman parte de la OCDE.

El repunte de la inflación las ha llevado a instrumentar una política monetaria restriccioncita que puede llevar a comprometer el potencial de recuperación económica.

En general, en el mundo se observa que la inflación no es un problema. Por el contrario, en algunas naciones desarrolladas, como es el caso particular de las europeas y de Japón enfrentan todavía el riesgo de una deflación.

En los países con tasas de crecimiento en los precios al consumidor a la baja, es posible que todavía se mantenga por un mayor tiempo una política monetaria expansionista.

En el caso de México, las presiones inflacionarias se manifestarán con particular intensidad en los primeros meses del año, derivadas de la aplicación de la reforma fiscal y del alza en los precios de los bienes y servicios públicos.

El manejo de la política monetaria por parte del Banco de México, se ve limitada por la mayor inflación, aunque es probable que la tasa de referencia se mantenga sin cambio, a la espera de que las presiones alcistas sobre los precios pueden ceder a partir del segundo trimestre.