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Generación 1997, no tiene más opción que ahorrar

Cuando llegue el momento del retiro, solamente la cuenta individual debe colocarse como la base del futuro de millones de jóvenes, que hoy lo ven como un fenómeno lejano y ajeno a sus vidas; que equivocados están.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
03 marzo 2015 5:10
[Tanto el ahorro financiero como el voluntario marcaron cifras históricas; pierde dinamismo el de extranjeros / Arturo Monroy / El Financiero] 

[Tanto el ahorro financiero como el voluntario marcaron cifras históricas; pierde dinamismo el de extranjeros / Arturo Monroy / El Financiero]

CIUDAD DE MÉXICO.- En seguimiento a los efectos que tienen sobre las cuentas individuales las decisiones que toman los propios trabajadores, especialmente cuando eligen una Afore que les paga menor rendimiento, tocaremos el caso de la generación 1997.

Como sabemos, este tipo de trabajadores son aquellos que empezaron a cotizar al IMSS a partir del 1 de julio de 1997, por lo que su retiro se realizará al amparo de la ley del mismo año.

La característica principal para el retiro laboral de quienes pertenecen a la generación 1997 es que no tienen más opción que la cuenta individual; para ellos ya no aplica la pensión del IMSS y el mecanismo de cálculo de la misma con base en el salario promedio de los cinco años previos al retiro.

Es decir, ellos no podrán elegir entre una pensión del IMSS o una pensión con base en el ahorro acumulado de su cuenta individual. Al final de la vida laboral solo tendrán la oportunidad de mantenerse con lo que acumularon a lo largo de los años.

En otras palabras, solamente el saldo de su cuenta individual será la fuente de recursos para su retiro, los recursos que acumulen será de capital importancia cuando lleguen a la vejez.

Por lo mismo, la cuenta individual debería ser uno de los activos principales de millones de trabajadores, activo que hoy tienen en sus manos y que muchos no manejan adecuadamente; pasar a una Afore con menor tasa de rendimiento es una especie de atentado inicial a su futuro, decimos inicial porque siempre queda la expectativa de la tasa de rendimiento futura.

En un artículo reciente señalábamos que la diferencia promedio de rendimientos entre la Afore que más paga y la que menos lo hace es superior a 80 por ciento.

Hay diferencias menores, según la Afore en la que cada quien tenga su cuenta individual, pero el margen es demasiado amplio, una diferencia notable.

El tema es que los trabajadores de la generación 1997 no tienen más opción que ahorrar, y con base en ello maximizar sus recursos.