Mercados

Europa y Asia, por más estímulos… ¿Y la Fed?

Las políticas monetarias aplicadas en la zona euro, Japón y China dejan solo al banco central de Estados Unidos en el camino de iniciar un alza en su tasa de referencia.
Esteban Rojas
¿Qué significan las tasas de interés más altas de la FED?

La Reserva Federal ha mantenido sus tasas de interés en niveles históricos cercanos a cero durante los últimos siete años. Los oficiales de la Fed empezaron a elevar las tasas esta semana ¿Qué significa esto para ti? Ben Steverman, de Bloomberg, observa cuatro puntos que quizá debas considerar.

Las políticas monetarias aplicadas en la zona euro, Japón y China dejan sola a la Reserva Federal de los Estados Unidos en el camino de iniciar un alza en su tasa de referencia, pero también le pueden dar un mayor tiempo para aplicar una medida de esta naturaleza.

En el caso de la zona euro, se encuentra en la mesa de discusión la de bajar todavía más la tasa de depósito, actualmente en -0.2 por ciento, y la de extender o incrementar su programa de compra de bonos que mes con mes asciende a 60 mil millones de euros. La compra de papel de deuda estará vigente hasta septiembre del 2016.

China, que se ha convertido en el epicentro de recientes turbulencias en los mercados, mantiene una política de flexibilización desde hace años. En mayo del 2012 inició una baja en su tasa de referencia que le permitió llevarla de 6.56 al actual 4.60 por ciento.

En Japón, su banco central ha reducido su tasa objetivo hasta ubicarla en el mínimo histórico de 0.10 por ciento.

En ambos países asiáticos, que son la segunda y tercer economía del mundo, existe una alta probabilidad de que se tengan que tomar medidas adicionales no solamente de tipo monetarios sino incluso de tipo fiscal, mayor gasto público, para apuntalar a sus respectivas economías.

La combinación de dinero barato y unas monedas relativamente débiles, son algunos de los ingredientes que pueden ayudar a relanzar la actividad económica en algunos países.

Tasas de interés negativas

En algunos países, como Dinamarca y Suiza, se ha llegado al extremo de aplicar tasas de interés negativas en algunos instrumentos de ahorro, con el propósito, en ciertos casos, de desalentar la entrada de capitales en busca de refugio y, en otros, para estimular el consumo y el otorgamiento de crédito por parte de los intermediarios bancarios.